La música y el arte han invadido este sábado la plaza de La Albada, en el barrio de la Jota, con motivo del Festival contra el cierre de las Zonas Jóvenes. La actividad, organizada por la plataforma SOS Zonas Jóvenes, ha dado inicio a las 12.00 horas, y se extenderá hasta el final de la tarde con conciertos y diferentes puntos de venta de representaciones artísticas.
Se trata de un evento reivindicativo y artístico que supone la culminación de meses de movilización frente al cierre de siete Zonas Jóvenes anunciado este verano por el Ayuntamiento de Zaragoza y ejecutado esta misma semana.
UN ESPACIO REPLETO DE ACTUACIONES MUSICALES Y ARTÍSTICAS
El Festival SOS Zonas Jóvenes ha sido un punto de encuentro para jóvenes, artistas y comunidad, con una programación de varias actuaciones musicales y artísticas, además de puestos con obras artísticas y otras actividades.
Así pues, la música ha jugado un papel muy importante en el encuentro, con la actuación de grupos como Macedonias, Muralla, Barrido, Isasofia, Horizon, Jotarg o Wil, muchos de ellos surgidos en esas mismas Zonas Jóvenes que ahora están viendo sus puertas cerradas.
UN ESPACIO DE OCIO Y REFUGIO
El festival, según aseguró en la presentación del encuentro Jana, una de las representantes de SOS Zonas Jóvenes, se ha creado “con muchísimo esfuerzo”, con muchísimo tiempo y con muchísimo amor”, basado, sobre todo, en la reivindicación de los cierres de las casas de juventud y en los recortes en los PIIES.
Esta actuación es la que ha puesto el broche a todas las que se han ido sucediendo desde verano. Tras meses de movilizaciones, han querido darle un final “ilusionante” a esta lucha, creando un espacio en el que “disfrutar de mucho arte que surge de espacios como las Zonas Jóvenes.”
Así lo aseguró otro de los representantes de la agrupación, Nico, que ha querido reivindicar las zonas jóvenes no solo como un espacio en el que socializar, sino también como un espacio seguro, “muy importantes para mucha gente que sufre o ha sufrido acoso o bullying, que ven en las Zonas Jóvenes un refugio, y en sus trabajadores una especie de psicólogos”.
