La antigua Harinera de Casetas se transformará en un centro polivalente y cultural antes de 2027
Tras casi 20 años en desuso, la antigua Harinera de Casetas volverá a ser un lugar de referencia para el barrio, más allá del recuerdo que todavía late con fuerza en el imaginario colectivo de sus vecinos. El Ayuntamiento de Zaragoza sacará a licitación el próximo 31 de enero la primera fase del proyecto de rehabilitación de este emblemático edificio. El objetivo principal es que la Harinera conserve su esencia, pero se adecúe a las actuales necesidades de sus ciudadanos.
"Se podía haber hecho una rehabilitación más sencilla, pero se ha querido hacer un proyecto excepcional", ha asegurado la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca. Y es que este antiguo espacio industrial, ubicado en la calle Moncayo, se convertirá ahora en un gran centro polivalente y cultural de 585 metros cuadrados que estará terminado a mediados de 2026. La inversión será de 2,9 millones de euros, de los cuales 1,5 millones proceden de fondos europeos.
Si bien el proyecto completo contempla la creación de un complejo de cuatro edificaciones exentas e independientes, por ahora la primera fase permitirá integrar en el actual edificio, el cual también será rehabilitado y conservará algunas de sus piezas industriales, una sala polivalente, una biblioteca y una sala de exposiciones. En este sentido, se ha proyectado un interior con espacios diáfanos, así como unas escaleras y una caja de ascensor que se colocará en el silo anexo de cara a mejorar la accesibilidad al edificio.
La otra joya, dada la cultura musical del barrio, será la recuperación de un sótano ubicado en el terreno. Allí se construirá un auditorio de casi 400 metros cuadrados en el que se incorporarán todos los elementos necesarios para su funcionalidad. A él se accederá mediante un hall vestíbulo anexo.
"Este proyecto responde a la estrategia del gobierno de la ciudad de seguir avanzando en la rehabilitación del patrimonio municipal en todos los barrios y distritos que tiene como objetivo devolver estos edificios a los vecinos para que sean un motor económico y dinamizador social", ha apuntado Chueca, al tiempo que ha recordado actuaciones similares en espacios como el antiguo Cuartel de Pontoneros o la antigua fábrica de Giesa.
LA SEGUNDA FASE, TODAVÍA POR DEFINIR
Los vecinos de Casetas han mostrado su satisfacción con la rehabilitación de su antigua Harinera durante la visita de la alcaldesa a la zona donde se trabajará durante año y medio. Algunos, como ha sido el caso de la Asociación Métete en Harina creada en 2015 para promover la puesta en marcha de un proyecto de estas características, le han transmitido además la necesidad de trabajar cuanto antes en la segunda fase.
"Estamos encantados con la primera fase, pero somos un barrio peculiar, rural y tenemos otras necesidades. En Zaragoza hay muchos más servicios, pero aquí no tenemos nada, apenas una casa de juventud que es la misma desde hace 40 años. Por eso le insistimos en que nuestra segunda fase corre más prisa que la de los demás", ha expuesto una de sus representantes que ha agradecido la disposición tanto del gobierno de Chueca, como de los anteriores gobiernos de Azcón y Santisteve.