Errar es humano. Saber rectificar incluso es de sabios. Sin embargo, la maniobra realizada a primer hora de la tarde de este martes por un conductor de un bus urbano de Zaragoza se podría calificar además como una destreza reseñable.
Todo ha ocurrido cuando un autobús de la línea 35 se ha pasado de largo la calle en la que debía girar para continuar su recorrido en sentido Parque Goya. Al tratarse de un vehículo largo, de los denominados gusano, al intentar girar en la calle siguiente el propio autobús no ha dado de sí quedándose atascado en medio de la avenida Puente del Pilar, justo en el giro de la Casa Solans.
El problema, precisamente, recaía sobre el retrovisor delantero derecho del autobús, que estaba a punto de chocar con los árboles próximos a la calzada. Lejos de darse por vencido y pese a los pitidos de algunos coches que esperaban impaciente la marcha del autobús, el conductor, dirigidos y apoyado por otros compañeros, ha conseguido realizar la maniobra para esquivar el "obstáculo" y devolver a los viajeros a su recorrido.
La acción, que ha causado gran expectación entre los viandantes del paseo Longares y el inicio de la calle Bielsa, ha despertado incluso algunos aplausos de familias que a esa hora salían de los colegios de la zona para volver a casa.

