Quien busca turismo rural con encanto tiene en las iglesias de los pueblos de Aragón un auténtico filón. Son templos centenarios que mezclan fe, historia y arte en cada piedra, ideales para los amantes del turismo y para quienes quieren descubrir rincones poco conocidos con mucho que contar.
El casco urbano de Aniñón, de calles estrechas y arquitectura tradicional, guarda un tesoro monumental reconocido por la Unesco: la Iglesia de Nuestra Señora del Castillo, uno de los ejemplos más sobresalientes del arte mudéjar aragonés. Su torre y su espectacular hastial decorado en ladrillo forman parte del conjunto de arquitectura mudéjar declarado Patrimonio Mundial en 2001.
Pero además del templo, Aniñón ofrece otros atractivos: fachadas señoriales, fuentes, pequeñas plazas, un interesante Museo del Aceite y una tradición vitivinícola centenaria. Todo enmarcado por el paisaje ondulado del sistema Ibérico, donde las rutas entre viñedos y olivares completan una experiencia tranquila, sabrosa y muy auténtica.
IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DEL CASTILLO
En lo más alto del casco urbano se alza la iglesia de Nuestra Señora del Castillo, una auténtica joya del arte gótico-mudéjar aragonés del siglo XVI. Su torre de planta cuadrada, decorada con cerámica vidriada y motivos geométricos en ladrillo, está considerada uno de los mejores ejemplos del mudéjar en la provincia de Zaragoza. El hastial de la fachada principal, con una ornamentación rica y detallada, completa un conjunto monumental que forma parte del Patrimonio Mundial de la Unesco desde 2001.
En el interior del templo destacan el retablo mayor, varias capillas laterales y detalles constructivos que evidencian la fusión entre la tradición islámica y la estética cristiana del Renacimiento. Esta combinación de estilos y técnicas locales convierte la iglesia en un referente arquitectónico, una parada obligada para quienes valoran el patrimonio histórico-artístico de Aragón.
La visita a la iglesia de Nuestra Señora del Castillo, incluida entre las obras mudéjares declaradas por la Unesco, debe realizarse mediante cita previa. El recorrido se hace de forma conjunta con el Museo del Aceite de Aniñón y tiene un precio de 2 euros por persona para grupos de seis o más, o 12 euros por grupo si son menos participantes. Para reservar, es necesario contactar por teléfono.
QUÉ VER Y QUÉ HACER EN ANIÑÓN
Además de visitar la espectacular iglesia, aquellos que decidan dar una vuelta por sus calles empedradas podrán disfrutar de su patrimonio cultural:
Museo del Aceite
Ubicado en un antiguo molino restaurado, el Museo del Aceite de Aniñón permite al visitante conocer todo el proceso de elaboración del llamado “oro líquido”. Desde la recogida de la aceituna hasta el prensado tradicional, el museo ofrece una experiencia didáctica y sensorial, ideal para adultos y escolares. Todo el proceso se conserva tal y como era antaño, con maquinaria original.
Además de la visita guiada, el museo cuenta con una pequeña tienda donde se puede adquirir aceite virgen extra local y otros productos agroalimentarios de proximidad. La visita es perfecta para completar una mañana en el pueblo y conectar con el carácter agrícola y cooperativo que define a Aniñón desde hace siglos.
El Museo del Aceite de Aniñón ofrece también visitas únicamente con cita previa, ya que forma parte del recorrido combinado con la iglesia. El precio es el mismo: 2 euros por persona para grupos de seis o más, o 12 euros en total para grupos más pequeños,
Paseo por el casco urbano y miradores
El centro histórico de Aniñón invita a recorrerlo sin rumbo fijo. Sus calles empedradas, fachadas con rejería, balcones floridos y restos de arquitectura popular y señorial conforman un entorno armónico, bien conservado y con mucho encanto. A lo largo del paseo pueden encontrarse detalles como escudos nobiliarios, portales con arcos de medio punto o antiguas casas de labranza con bodega subterránea.
Desde varios puntos elevados del pueblo hay miradores naturales desde los que se contempla el valle del río Ribota y el mar de viñas y olivares que rodean el municipio. Es un buen punto de partida también para pequeñas rutas a pie o en bicicleta, especialmente en otoño, cuando el paisaje se tiñe de ocres, verdes y dorados.
CÓMO LLEGAR A ANIÑON
Desde Zaragoza
Para ir desde Zaragoza a Aniñón la ruta más corta es hacerlo en coche por la A-2 ya que el trayecto es de aproximadamente una hora.
Desde Huesca
Para ir desde Huesca a Aniñón la mejor opción es viajar en coche ya que el trayecto no supera las dos horas. Es de una 1 hora y 40 minutos aproximadamente por A-23 y A-2.
Desde Teruel
Al igual que desde Zaragoza y desde Huesca el trayecto más corto para ir a Aniñón es en coche, la ruta es de 1 hora y 45 minutos por la A-23 y la N-234.
