El Monasterio de Piedra vuelve a la normalidad tras la crecida del río y reabre este sábado

Las vallas de protección han desaparecido y las escaleras han quedado afectadas en el acceso a la Gruta Iris

El paraje abrirá sus puertas este sábado después de que las tormentas transformaran el entorno anegando áreas que imposibilitaron el acceso durante varios días

Tras haber afrontado la mayor crecida del río Piedra en su historia desde que hay registros, el Monasterio de Piedra reabrirá sus puertas al público este sábado 14 de septiembre. A pesar de los daños ocasionados por este fenómeno natural, que ha transformado parte del entorno, desde el Monasterio de Piedra consideran que "también se trata de una oportunidad única para poner en valor la inmensa fuerza de la naturaleza y su capacidad transformadora".

El pasado 5 de septiembre, el río Piedra, que habitualmente tiene un caudal de 1 metro cúbico por segundo, registró un caudal de 31,07 m³/s, superando el anterior récord de 1997, situado en 28m³/s. La crecida generó importantes daños en varias zonas del parque, anegando áreas que imposibilitaron el acceso durante varios días. Una vez que el caudal se estabilizó y el terreno inundando absorbió el agua, se iniciaron los trabajos de recuperación en senderos, accesos, puentes, vallas y muros afectados.

Algunos de los enclaves más emblemáticos del parque se han visto transformados por la fuerza de la naturaleza. La cascada Caprichosa ha cambiado su aspecto y el paisaje kárstico que la rodeaba ahora es diferente. Asimismo, se ha alterado el acceso original a la Gruta Iris tras sufrir daños significativos: las vallas de protección han desaparecido y las escaleras han quedado seriamente afectadas. Sin embargo, los trabajos para restaurar el acceso ya han comenzado, y se prevé su reparación en un corto periodo de tiempo. Es importante destacar que la Gruta Iris, a donde conduce este acceso, no presenta ningún inconveniente y permanece intacta gracias a sus particularidades orográficas y a la protección brindada por la cascada Cola de Caballo.

A pesar de los retos que plantea un fenómeno de estas características, desde el Monasterio de Piedra consideran que "la crecida traerá consigo una serie de beneficios ecológicos importantes: el río Piedra enriquecerá y revitalizará las tierras de su entlorno, que serán más fértiles, beneficiando a la flora y la fauna locales. La fertilización natural que aportan estos eventos contribuye a revitalizar el ecosistema, ofreciendo nuevas oportunidades para observar la adaptación de la vida silvestre. Además, las reservas del acuífero natural que alimentan al río también se regenerarán, lo que garantizará un caudal constante incluso en épocas de sequía".

“Cada transformación de la naturaleza es una invitación a redescubrir su inmensa belleza”, comenta José Pont, director de Monasterio de Piedra. “Los visitantes tendrán la oportunidad de conocer un parque donde algunas zonas han sido remodeladas por la fuerza del agua. Es también una experiencia única de redescubrimiento para quienes ya conocían el entorno”.

Aunque el parque ha estado cerrado, tanto el hotel como la zona monumental han permanecido abiertos. Los visitantes que se han acercado han tenido la oportunidad de disfrutar de más de 800 años de historia al recorrer el monasterio cisterciense y explorar sus estancias.

MEDIDAS DE SEGURIDAD Y CONSERVACIÓN

La seguridad está garantizada dado que el equipo de Monasterio de Piedra ha trabajado diligentemente para asegurar que todas las áreas afectadas estén listas para recibir a los visitantes. Se han restaurado puentes, accesos y senderos, y se está trabajando en los accesos a la Gruta Iris, cuyo paso original del siglo XIX se vio seriamente afectado.