El Gobierno de Aragón ha concluido los trabajos de restauración del retablo de Santa Orosia, situado en la iglesia parroquial de San Juan Bautista de Illueca, un templo declarado Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés desde 2002. La intervención ha permitido recuperar una de las piezas más singulares del conjunto, un destacado ejemplo de retablo fingido barroco atribuido al pintor zaragozano Jerónimo Secano.
La actuación, promovida por la Dirección General de Patrimonio Cultural, ha contado con una inversión de 82.738,75 euros. Las obras han sido ejecutadas por la empresa Estudio Zararte Conservación y Restauración S.L. y se han desarrollado entre el pasado mes de octubre y marzo. Los trabajos han incluido la restauración integral de los seis lienzos que componen el retablo, así como de sus bastidores y de la moldura perimetral de madera dorada. Para ello, ha sido necesario desmontar la estructura y trasladarla a un taller especializado en Zaragoza.
UN PROCESO COMPLEJO Y UN NUEVO DESCUBRIMIENTO
Este proceso ha permitido un hallazgo inesperado: la aparición de un óculo cegado de época mudéjar oculto tras el retablo en el muro de la capilla. Este elemento ha sido también restaurado, en paralelo a las labores de saneamiento del muro llevadas a cabo por el Ayuntamiento de Illueca, mediante la consolidación de morteros y la fijación de restos de policromía, aunque permanece oculto tras la reinstalación del conjunto.
En cuanto a la intervención sobre los lienzos, se ha llevado a cabo una completa fase de estudio y documentación, seguida de la limpieza de suciedad y eliminación de barnices deteriorados, la fijación de la pintura y la consolidación de los soportes textiles mediante diferentes técnicas. Solo en los lienzos del banco, que presentaban peor estado de conservación, se han sustituido los bastidores, mientras que en el resto se han mantenido los originales. La actuación se ha completado con la reintegración cromática, la aplicación de capas de protección y la restauración de las molduras, recuperando así el aspecto original del conjunto. Tras los trabajos, el retablo ha sido recolocado en su ubicación original, incorporando un zócalo de madera que mejora su lectura visual.
Todo el proceso ha sido supervisado por el Servicio de Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural, que también ha elaborado un plan de conservación preventiva para garantizar la preservación de la obra a largo plazo.
UN TEMPLO DE SIGNIFICATIVO VALOR CULTURAL Y ARTÍSTICO
La iglesia de San Juan Bautista de Illueca es uno de los principales referentes del patrimonio histórico-artístico de la comarca del Aranda. Su origen se remonta al siglo XV, con una primera construcción de estilo mudéjar, de la que todavía se conservan elementos decorativos en ladrillo. Posteriormente, entre 1677 y 1678, el templo fue ampliado y transformado en estilo barroco, con la incorporación de un transepto con cúpula, nuevas bóvedas y una rica decoración interior de yeserías de inspiración mudéjar, obra del maestro Juan de Marca.