Su nombre viene del árabe y significa “la antigua”. Y es que por este lugar han pasado romanos, musulmanes y cristianos, dejando huellas que aún hoy siguen vivas en sus calles, en sus torres y en las piedras que lo sostienen. En lo alto, los restos del castillo observan en silencio el paso del tiempo, mientras abajo se alza la torre mudéjar de Santa María, uno de sus grandes símbolos, junto a la iglesia barroca de San Francisco y la casa consistorial renacentista.
Pero este pueblo no se ha quedado anclado en el pasado. Ateca, en la comarca de Calatayud, es también conocido por su actividad industrial, con fábricas de chocolate, mobiliario y otros sectores que le dan vida y empleo. Y como en todo lugar con alma, las fiestas lo dicen todo. El 3 de febrero, Ateca celebra a San Blas, y el 8 de septiembre, a su patrona, la Virgen de la Peana, con sus calles llenas de color, tradiciones, música y el tradicional dance, que se sigue bailando con el mismo orgullo de siempre.
IGLESIA DE SANTA MARÍA DE ATECA
La Iglesia de Santa María, situada en el corazón del municipio, es uno de los templos más destacados de la diócesis de Tarazona. Esta iglesia parroquial, que además es sede de arciprestazgo, destaca por su nave única, su ábside poligonal de siete lados y las capillas laterales ubicadas entre los contrafuertes, que dotan al conjunto de gran armonía arquitectónica.
El exterior del edificio llama la atención por su fachada sobria de ladrillo y piedra sillar, coronada por una torre cuyo cuerpo inferior es de estilo mudéjar. Este cuerpo alberga una escalera de estructura similar a un alminar almohade, probablemente construida a finales del siglo XIII.
No obstante, algunos autores sostienen que podría tratarse de una auténtica torre almohade del siglo XI, heredada de la antigua mezquita. En el interior, destaca el retablo mayor, una obra barroca realizada entre 1650 y 1657 por Martín de la Almunia y Bernardo Ibañes, con policromía firmada por Juan de Lobera y sus hijos Jusepe y Francisco.
Entre las piezas más valiosas del templo se encuentra un Cristo gótico ubicado actualmente sobre el coro, así como un órgano barroco restaurado que mantiene su excelente sonoridad, convirtiendo este espacio en una parada imprescindible para los amantes del patrimonio religioso y musical.
Las visitas guiadas a la Iglesia de Santa María y al Centro de Interpretación de la Semana Santa se realizan los sábados a partir de las 10.30 horas el precio es de 2 euros y para los menores de 14 años es gratis
QUÉ VER Y QUÉ HACER EN ATECA
Además de la Iglesia de Santa María de Ateca, esta localidad cuenta con otros enclaves monumentales que deben visitarse.
Torre del Reloj
Uno de los elementos más llamativos del casco histórico es la Torre del Reloj, una curiosa torre inclinada construida en 1560 sobre los restos de un torreón defensivo. De planta cuadrada y estructura sólida, su silueta destaca por estar rematada por un cuerpo octogonal con cúpula bulbosa, un diseño poco habitual que la convierte en un verdadero símbolo arquitectónico del municipio.
El segundo cuerpo de la torre es el más interesante desde el punto de vista estético y funcional. En uno de sus lados se ubica un reloj moderno de esfera blanca y numeración romana, instalado en 2005 tras la avería del reloj original. Los otros lados presentan vanos en arco de medio punto con óculos decorativos, que aportan equilibrio visual. En el piso superior se alojan dos campanas que completan esta singular construcción, que sigue marcando el ritmo de la vida local con su imponente presencia.
Castillo de Ateca
Castillo de Ateca, una fortificación singular ubicada en la parte más elevada del casco urbano de Ateca, Zaragoza. Aunque sus muros se han integrado en viviendas modernas, la torre-puerta enmarcada por un alfiz y matacán sigue siendo testigo de su historia como fuerte de fusileros del siglo XIX reconvertido recientemente en espacio hotelero. Esta transformación ha permitido conservar su legado arquitectónico, al tiempo que le otorga una nueva funcionalidad turística en un entorno de gran patrimonio cultural.
Restaurado y dedicado actualmente a la hostelería, el Castillo alberga el Hotel Castillo Fortaleza de Ateca, que sorprende por su fusión de historia y comodidad. Desde este enclave puedes explorar fácilmente otros puntos de interés como la Iglesia de Santa María, la Torre del Reloj mudéjar y el Arco de San Miguel, enriqueciendo tu visita con una mezcla de arte, historia y gastronomía local.
Centro de interpretación de Semana Santa
Ateca ha dado un paso más en la preservación y difusión de su patrimonio con la apertura de un espacio dedicado en exclusiva a su Semana Santa, declarado Fiesta de Interés Turístico en Aragón desde 1996. El centro se ubica en la antigua Casa del Sacristán, un edificio restaurado en 2011 por el Ayuntamiento con fondos FEDER a través de una Escuela Taller, y se encuentra junto a la Iglesia de Santa María. La propiedad del inmueble corresponde al Obispado de Tarazona.
Organizada por la Hermandad de la Virgen de La Soledad desde 1661, la Semana Santa de Ateca forma parte esencial de la herencia cultural del municipio. Su arraigo se refleja tanto en la continuidad y antigüedad de sus actos como en su originalidad y diversidad escénica, aspectos que han convertido esta celebración en una manifestación con gran peso sociológico y espiritual, más allá del fenómeno turístico.
El centro expositivo se distribuye en tres plantas. En la planta baja, a través de paneles interpretativos con fotografías de gran calidad, se puede seguir un recorrido por los principales actos litúrgicos: el Domingo de Ramos, el Jueves Santo, el Viernes Santo y, especialmente, la Procesión del Entierro de Cristo, en la que participan unas 300 personas repartidas en diferentes “pasos”. También pueden contemplarse tallas como Jesús coronado de espinas y Jesús atado a la columna.
Fiesta de San Blas y la Máscara
Además de la Virgen de la Peana, la fiesta más esperada en Ateca es la de San Blas, patrón del municipio, que se celebra cada 2 y 3 de febrero con una mezcla única de ritos religiosos y actos populares cargados de simbolismo. El gran protagonista es la Máscara, un personaje singular vestido con traje a rayas rojas y amarillas, cascabeles, sable y escudo (la corbetera), que recorre las calles persiguiendo a los niños entre insultos y risas, en una tradición profundamente arraigada en la localidad.
La fiesta arranca el día 2, durante Las Candelas, con la primera salida de la Máscara al mediodía. Esa noche, salta las brasas de una gran hoguera en la Plaza de España ante el clamor del público. El 3 de febrero, tras la misa en la ermita, se vive uno de los momentos más emotivos cuando los niños intentan impedir que la Máscara suba al cerro de San Blas lanzándole fruta, hasta formar un gran corro y cantar todos juntos el tradicional Puente de Alcolea.
CÓMO LLEGAR A ATECA
Desde Zaragoza
Para llegar desde Zaragoza a Ateca hay alrededor de una 1 hora y 5 minutos por la A-2. Los viajes en tren de Zaragoza a Ateca duran en torno a una media de 2 horas y 48 minutos, aunque en los trenes más rápidos pueden tardar solo 1 hora y 33 minutos.
Desde Huesca
Para llegar de Huesca a Ateca la mejor opción es en coche por la A-23 y a la A-2, cuyo trayecto es de 1 hora y 40 minutos.
Desde Teruel
De Teruel a Ateca hay una distancia de 1 hora y 42 minutos por la A-23.

