Hace dos mil años hubo una ciudad que rivalizaba con Caesaraugusta: contaba con un teatro monumental, termas, foros y hasta moneda propia. Se llamaba Bílbilis y, aunque hoy solo queden sus ruinas en lo alto de un cerro, sigue siendo el origen del gentilicio “bilbilitano” y el punto de partida de una historia marcada por romanos, musulmanes y cristianos.
Siglos después, sobre aquel legado, nació Calatayud, la cuarta ciudad de Aragón, cuyo mayor tesoro es la Colegiata de Santa María, con su torre, ábside y claustro mudéjares reconocidos como Patrimonio de la Humanidad.
Además, puedes visitar otras joyas como la iglesia de San Juan el Real con pinturas de Goya, el castillo de Ayub, la judería medieval o el legendario Mesón de la Dolores, que hacen de esta ciudad un destino imprescindible.
- HUELLAS ROMANAS: BÍLBILIS Y EL MUSEO ARQUEOLÓGICO
- QUÉ VER Y QUÉ HACER EN CALATAYUD
- FIESTAS DE SAN ROQUE Y LAS ALFONSADAS
- CÓMO LLEGAR A CALATAYUD
HUELLAS ROMANAS: BÍLBILIS Y EL MUSEO ARQUEOLÓGICO
El yacimiento romano de Bílbilis se encuentra a solo cinco kilómetros del centro de Calatayud y se puede visitar de manera totalmente libre, sin necesidad de entrada. Pasear por sus restos permite descubrir un teatro monumental, foros, termas, viviendas y una extensa red de cisternas y murallas que recuerdan la importancia estratégica de esta antigua ciudad.
En 2024 se inauguraron nuevos senderos y paneles explicativos que hacen la visita más accesible y didáctica, facilitando la comprensión de cómo se organizaba el urbanismo romano sobre las laderas que dominan el valle del Jalón. Para quienes prefieren un recorrido guiado, la Oficina de Turismo organiza visitas concertadas, con un precio aproximado de 60 euros por grupo, que incluyen también explicaciones detalladas sobre la historia del lugar.
El complemento perfecto a la visita del yacimiento es el Museo Arqueológico Municipal de Calatayud, situado en el antiguo convento de las Carmelitas. En sus salas se exhiben piezas únicas halladas en Bílbilis, como murales romanos reconstruidos, esculturas —entre ellas una célebre cabeza de Augusto capite velato—, monedas, cerámicas, entre otros. El museo también dedica parte de su colección a obras de arte contemporáneo y organiza talleres didácticos para escolares y familias.
En cuanto a los horarios, el museo abre de martes a sábado en horario de mañana y tarde, con variaciones según la estación: en invierno funciona principalmente de 16.00 a 19.00 horas, mientras que en verano amplía su franja a las mañanas y tardes, hasta las 20.00 horas los viernes y sábados.
Los domingos y festivos abre solo por la mañana, y los lunes permanece cerrado salvo si coinciden con días festivos. La entrada es muy asequible, con una tarifa general de 2 euros y un precio reducido de 1 euro para grupos, jóvenes, pensionistas y personas con discapacidad.
QUÉ VER Y QUÉ HACER EN CALATAYUD
Además de visitar Bílbilis, Calatayud tiene otros enclaves históricos que descubrir.
Iglesia de San Juan el Real
La iglesia de San Juan el Real de Calatayud es uno de los templos barrocos más notables de Aragón. Construida por los jesuitas en el siglo XVII, se organiza en planta de cruz latina y luce un interior monumental con tribunas, arcos y yeserías ornamentales. Su crucero está coronado por una cúpula con linterna, en cuyas pechinas se conservan cuatro pinturas al óleo realizadas en 1766 por un joven Francisco de Goya, que representó a los Padres de la Iglesia: San Gregorio Magno, San Ambrosio, San Agustín y San Jerónimo.
El templo alberga también un museo parroquial abierto desde 1999, instalado en la antigua sacristía y la sala capitular. Entre sus tesoros figura un armario relicario cuyas puertas pintadas se han atribuido también a Goya, aunque la autoría no está plenamente confirmada. A ello se suma el retablo mayor de Gabriel Navarro y la torre mudéjar del siglo XVIII.
La entrada a San Juan el Real es gratuita y el acceso suele coincidir con los horarios de culto. De lunes a sábado se celebran misas a las 12.00 y 19.30 horas, mientras que los domingos y festivos los oficios son a las 9.30, 12.00 y 19.30 horas.
Castillo de Ayud
El conjunto defensivo de Calatayud es el más antiguo que se conserva de los construidos por los árabes en la Península y uno de los más antiguos del mundo islámico. Su nombre procede de Qal’at Ayyub (“castillo de Ayyub”), fundado en el año 716 por el emir Ayyub ben Habib al-Hajmi, y su primer núcleo sería el actual castillo de Doña Martina.
Con el tiempo, la fortaleza se amplió y se transformó en medina, convirtiéndose en una de las principales ciudades de la Marca Superior y, más tarde, en un importante centro del reino taifa de Zaragoza. En esa etapa llegó a acunar moneda propia y vivió una gran prosperidad económica y cultural.
En 1120, Alfonso I el Batallador conquistó Calatayud tras un largo asedio, poniendo fin a cuatro siglos de dominio islámico. Hoy, el conjunto fortificado sigue siendo uno de los más complejos y mejor conservados de Al-Ándalus, y desde el Castillo Mayor se disfruta de una magnífica panorámica de la ciudad.
Colegiata de Santa María
La Colegiata de Santa María la Mayor de Calatayud es uno de los templos más destacados del arte mudéjar aragonés y un referente cultural de la ciudad. Levantada sobre la antigua mezquita tras la reconquista cristiana en 1120, fue consagrada en 1249 y a lo largo de los siglos ha ido sumando elementos renacentistas y barrocos que conviven con su torre octogonal, ábside poligonal y claustro mudéjar del siglo XIV. Su portada plateresca en alabastro, realizada por Juan de Talavera y Esteban de Obray, es otra de sus joyas artísticas. Por su valor histórico y arquitectónico, en 1884 fue declarada Monumento Nacional y en 2001 la UNESCO la incluyó dentro del Patrimonio Mundial del Mudéjar de Aragón.
Tras más de una década cerrada por restauraciones, la Colegiata de Santa María reabrió en 2022 con un espacio museístico que muestra su riqueza patrimonial. El Museo de la Colegiata abre los jueves y viernes de 16.00 a 19.00 horas, los sábados de 10.00 a 13.00 y de 16.00 a 19.00 horas, y los domingos de 10.00 a 13.00 horas. La visita a la torre mudéjar se realiza los sábados por la mañana. El precio de la entrada general es de 2 euros, con tarifa reducida de 1 euro para grupos, jóvenes, pensionistas y personas con discapacidad.
Casco urbano y puertas históricas de Calatayud
Calatayud conserva todavía algunas de las antiguas entradas que daban paso a la ciudad amurallada. La más reconocida es la Puerta de Terrer, construida en el siglo XV con dos torres octogonales unidas por un arco de ladrillo que servía como acceso principal desde Zaragoza. Junto a ella se encuentra la Fuente de los Ocho Caños, del siglo XVI, un lugar muy concurrido que en su día abastecía de agua a vecinos y viajeros y que hoy sigue siendo uno de los rincones más fotografiados de la ciudad.
Otro de los accesos históricos es la Puerta de Zaragoza, que conserva su arco de medio punto y recuerda el pasado defensivo de Calatayud como ciudad fortificada. Estos vestigios forman parte de un recorrido que permite comprender la importancia estratégica de la localidad a lo largo de los siglos.
El paseo puede continuar por la antigua judería, un laberinto de callejuelas estrechas que aún mantiene el trazado medieval y que invita a perderse con calma. Desde allí se llega fácilmente a la plaza de España, centro neurálgico de la vida bilbilitana, rodeada de edificios históricos y animada por comercios y terrazas que la convierten en el mejor lugar para tomar el pulso a la ciudad.
El Mesón y el Museo de la Dolores
El Mesón de la Dolores ocupa uno de los edificios civiles más antiguos de Calatayud, datado en el siglo XV y renovado para convertirse en una hospedería de tres estrellas desde 1999. Conserva elementos arquitectónicos originales como el patio empedrado con un pozo, galerías de arcos y vigas de madera. Actualmente cuenta con 32 habitaciones y 2 suites ambientadas en estilo decimonónico, además de espacios como tienda, cafetería, restaurante, salón y una acogedora bodega con arcos góticos.
El Museo de la Dolores, instalado en la antigua bodega y cuadras del Mesón, ofrece un recorrido fascinante por la leyenda de María de los Dolores Peinador Narvión, protagonista de comedias, zarzuelas, óperas y películas, con escenas visuales, vestuario, audiovisuales y el famoso baúl de Concha Piquer. También incluye un centro de interpretación del vino de la Denominación de Origen Calatayud, con paneles interactivos, catas y proyecciones multimedia.
Los horarios de visita son de martes a sábado de 11.00 a 13.30 y de 17.00 a 20.00 horas, y domingos solo por la mañana (11.00–13.30 horas). Los lunes y domingos por la tarde permanece cerrado.
FIESTAS DE SAN ROQUE Y LAS ALFONSADAS
En agosto llegan las Fiestas de San Roque, consideradas las más populares y multitudinarias de Calatayud. Giran en torno al 15 y 16 de agosto y están organizadas por las peñas de la ciudad, que llenan las calles de música, charangas, toros de fuego y conciertos.
Uno de los actos centrales es la tradicional romería a la ermita de San Roque en la madrugada del 16 de agosto, con misa al amanecer y chocolatada, que reúne a vecinos y visitantes en un ambiente de hermandad. Junto a ello, no faltan los encierros, vaquillas, procesiones y la traca final que despide las fiestas hasta el año siguiente.
Las Alfonsadas se celebran en junio y recrean la entrada de Alfonso I el Batallador en la ciudad en el año 1120, cuando conquistó Calatayud tras un largo asedio. Durante varios días, el casco histórico se transforma en una auténtica villa medieval: se instalan mercados de época, desfiles de caballeros, exhibiciones de cetrería, justas, teatro de calle y actividades infantiles.
CÓMO LLEGAR A CALATAYUD
Desde Zaragoza
En coche, el trayecto de Zaragoza a Calatayud dura aproximadamente 1 hora y en autobús, los trayectos más frecuentes duran entre 1 hora y 1 hora 10 minutos, con tarifas desde 5 euros, y varias salidas al día.
Desde Huesca
Desde Huesca a Calatayud la distancia es de unos 154 km, y el viaje dura 1 hora 31 minutos. En autobús o tren, el trayecto combinado cuesta entre 15 y 45 euros y dura unas 2 horas 24 minutos.
Desde Teruel
En coche, el tiempo estimado de conducción es de 1 hora 38 minutos. En tren o autobús, el trayecto se prolonga considerablemente: entre 3 y 4 horas, con precios desde 14 a 75 euros.

