Ejea pide a la DPZ que su centro de arte y exposiciones lleve el nombre de Javier Lambán

El centro se inauguró en 2016. Foto: RRSS Centro de Arte y Exposiciones
El expresidente del Gobierno de Aragón, fallecido el pasado 15 de agosto, impulsó durante su etapa al frente de la DPZ la creación de este espacio 

La localidad zaragozana de Ejea de los Caballeros ha solicitado a la DPZ que su Centro de Arte y Exposiciones pase a llamarse Javier Lambán. El expresidente del Gobierno de Aragón, fallecido hace justo un mes, impulsó durante su etapa al frente de la institución la creación de este espacio. "Un espacio cultural que hoy constituye un orgullo para el municipio y la provincia. Creemos firmemente que vincular su nombre a este centro es una manera justa y perdurable de rendir homenaje a su legado, trabajo y trayectoria", expresa la alcaldesa de la localidad, Teresa Ladrero.

La Diputación de Zaragoza inauguró en 2016 el Centro de Arte y Exposiciones de Ejea de los Caballeros, un museo con el que la institución provincial continuaba su labor de dinamización y fomento de la cultura en el medio rural. El Centro de Arte y Exposiciones de Ejea fue diseñado por el arquitecto Juan José Malo y está situado en la calle Ramón y Cajal, en pleno casco antiguo del municipio. Parte de sus instalaciones, como un salón de actos, el control de accesos y distintos espacios para talleres y otras actividades, se ubican en la histórica casa de las Cinco Villas, un inmueble de propiedad provincial que fue rehabilitado por la Diputación de Zaragoza.

En un terreno anexo, la DPZ levantó un edificio de cinco alturas -sótano, planta baja y otras tres que contiene el espacio expositivo. Ese edificio se concibe como un contenedor artístico moderno y polivalente que el visitante no espera encontrar cuando camina por las estrechas calles del casco histórico de Ejea y del que sorprenden su luz y su volumen interior.

El edificio, construido con materiales como el hormigón, el acero, el vidrio o el mármol, se articuló en torno a un gran atrio central que recorre el museo verticalmente y que tiene el techo acristalado. Ese gran hueco es el nexo de unión de las distintas plantas y las conecta visualmente permitiendo ver todo el espacio expositivo casi desde cualquier punto. Además, el atrio permite diferenciar dos ámbitos principales: el más próximo a la calle Ramón y Cajal y el que se vuelca hacia el patio interior del inmueble, situado en la parte trasera.

Durante las obras, aparecieron varios restos arqueológicos -los principales, un arco realizado en sillería de piedra arenisca y el arranque de dos muros asociados a él- que fueron integrados en la planta sótano como elementos en exposición.