El alcalde de Alfajarín (PP) decidirá su futuro este viernes con una moción de censura en el horizonte

Imagen de archivo de la localidad. Foto: Ayuntamiento de Alfajarín
Los independientes buscarán los apoyos del resto de grupos si, como sospechan, no dimite e incumple el pacto

El curso político vuelve para todos después de la Navidad. También para la localidad zaragozana de Alfajarín, que esperaba desde antes de final de año el regreso de su alcalde, José Tomás Pueyo (PP), tras marcharse de vacaciones y dejar en el aire la sucesión pactada con el líder de la Agrupación Independiente (AIA), Jesús Boned Torres. Los concejales y el primer edil han vuelto a verse las caras este miércoles en una reunión donde se ha acordado la celebración de un Pleno el viernes, 10 de enero, al mediodía, y con la continuidad de Pueyo entre interrogantes como único punto del orden del día.

Desde la candidatura independiente ponen en duda su marcha o directamente cierran la puerta a esa posibilidad. Así lo han explicado a este diario poco después del encuentro, en el que ha participado también Ángel Boned Torres, de Vox, concejal de Cultura y Festejos, primer teniente de Alcalde y representante en el Consejo Comarcal durante toda la legislatura fruto del pacto a tres bandas suscrito tras las elecciones municipales del 28 de mayo de 2023.

Si Pueyo no presenta su renuncia, la agrupación AIA confirma que buscará los apoyos para una moción de censura. Necesitaría los tres votos de los socialistas o bien los de Vox y otro más. Jesús Boned y José Tomás Pueyo acordaron después de los comicios, en unas negociaciones de por sí complicadas, no recurrir a este instrumento ni apoyar la iniciativa si viniera de otros partidos. No obstante, ese compromiso pasaría a ser papel mojado si el segundo no dimite, como recuerdan los independientes, a quienes les correspondería gobernar los dos años y medio de mandato restantes a partir del pasado 1 de enero.

El Partido Popular ya pidió a su alcalde que cumpliese lo firmado. De lo contrario, se enfrenta a un expediente y, en última instancia, a ser expulsado de la formación. Fuentes de la dirección provincial apuntan que el viernes tiene una última oportunidad para encauzar el particular terremoto político desatado en las últimas semanas, pero tampoco creen que vaya a hacerlo. Sobre la posible moción de censura, el escenario que se abriría a partir del sábado, prefieren no pronunciarse.

Durante las vacaciones de Navidad, y precisamente coincidiendo con la ausencia del alcalde, AIA lanzó un comunicado argumentando que el traspaso de poderes debería haberse dado en los dos días posteriores al 18 de diciembre, la fecha tope, aunque se prorrogó hasta final de mes por decisión de Pueyo, quien alegó que no iba a estar presente. Así lo habían hecho saber antes a este medio. “El pueblo habló en las urnas, nos unimos para gobernar como equipo, aunque algunas personas no entienden lo que es trabajar y mirar por y para el pueblo”, protestaban.