Un total de 500 euros y un torico con chupete: los bebés turolenses reciben su cheque
Un total de 500 euros y una estatua de un torico-bebé con un chupete. Los bebés que nacieron en Teruel el año pasado recibieron este jueves su cheque bebé y es que desde el Consistorio turolense entregaron la primera partida de ayudas para fomentar la natalidad en la capital. Han sido 32 las primeras familias que han recibido este cheque junto a la estatuilla del Torico que llevaba la inscripción "Yo he nacido en Teruel". En total son 127 las familias que se beneficiarán de esta ayuda y las restantes lo recibirán en posteriores actos a lo largo del año.
Estas ayudas van destinadas a subvencionar gastos de artículos relacionados con el cuidado y la crianza del bebé, como productos de farmacia y parafarmacia, de higiene y baño, alimentación, artículos de lactancia, sillas de paseo y de coche, portabebés, cuna, ropa de bebé o niño de hasta 3 años, productos de ortopedia y otros relacionados con las necesidades especiales del bebé o del o niña debidamente acreditadas mediante informe médico.
La alcaldesa, Emma Buj, ha subrayado que una de las prioridades del equipo de Gobierno en la Alcaldía de Teruel es la puesta en marcha de políticas de fomento de la natalidad, de conciliación y de apoyo a las familias. La alcaldesa se ha dirigido a los asistentes a los que ha dado la enhorabuena por el nacimiento de su nuevo hijo y por contribuir al crecimiento de la población de Teruel.
El Ayuntamiento de Teruel aprobó recientemente la concesión de subvenciones en materia de ayudas a la natalidad para el año 2024 por un importe total de 62.857 euros. El cheque bebé es una ayuda que otorga el Ayuntamiento de Teruel a sus vecinos recién nacidos. Uno de los requisitos exigidos es que progenitores o adoptantes estén empadronados en Teruel. El cheque consiste en un pago único de 500 euros por cada uno de los menores.
Buj ha tildado de “muy importante” esta subvención, ya no sólo por la ayuda que reciben las familias sino porque todo el montante económico destinado a las familias repercute en el comercio local dado que los beneficiarios deben gastarlo en él, evitando así la fuga de compras.