El Torico resiste el chaparrón para lucir su pañuelo
Teruel y su Torico han desafiado la lluvia y el chaparrón para lucir el elegante pañuelo de las fiestas. El momento más esperado de ellas no ha quedado empañado; lejos de ello, se ha jaleado el emblemático momento álgido de las Fiestas del Ángel.
La amenaza de lluvia no ha frenado a los asistentes ni la puesta en escena. Y eso que la situación se asemejaba al año pasado, cuando sí hubo que esperar. Así que Miguel Ángel Pérez y Segundo Pascual, de la peña El Despadre, han podido hacer los honores en tiempo.
La multitud ha jaleado a ambos en el día de mayor jolgorio, porque la fiesta venía de atrás: horas antes, las litronas ya eran el complemento más habitual de las turbas enloquecidas que tomaban las calles. Por supuesto, han aprovechado para rociarse – por fuera y por dentro – de vino y otros licores.
En las calles se aprecia aquella máxima que no dejaba de reiterarse en la puesta del pañuelo: “¡Que bote Teruel”.