Zaragoza.- El parador de turismo de Teruel ha cumplido 50 años y para celebrarlo numerosas personalidades, representantes del mundo empresarial, el equipo directivo del establecimiento, así como el presidente y consejero delegado de Paradores de Turismo, Antoni Costa i Costa, se han acercado hasta la capital turolense para estar presentes esta mañana en los actos conmemorativos.
Las celebraciones han dado comienzo a las 12.30 horas con el descubrimiento de una placa y la firma, por parte de las autoridades, en el libro de oro del hotel. Más tarde ha comenzado un acto institucional en el que han intervenido, además del presidente Costa, el delegado del gobierno en Aragón, Javier Fernández; el consejero de Obras Públicas, Urbanismo y Transporte, Javier Velasco; la alcaldesa de Teruel, Lucía Gómez; el presidente de la Diputación Provincial de Teruel, Ángel Gracia, y el viceconsejero de Turismo, Javier Callizo.
El presidente de Paradores de Turismo, Antoni Costa, ha querido destacar, durante su intervención, la importancia histórica del parador de Teruel, uno de los establecimientos de la red pública que “además de servir como motor de dinamización turística para la provincia, ha sido un abanderado de ese crecimiento en todo el país”.
Asimismo, ha explicado que el parador estará integrado en un nuevo producto que saldrá al mercado a principios de año con el nombre de ‘Ruta del Maestrazgo’, un producto cerrado de siete noches con estancias en Benicarló, Tortosa, Alcañiz y Teruel y que se ofrecerá a un precio muy competitivo.
El presidente de Paradores ha querido también destacar los planes de futuro de los diferentes establecimientos hoteleros distribuidos por todo el país y ha hecho distintas alusiones al plan estratégico de la empresa que, además de plantear una fuerte expansión turística, aboga por la segmentación de la oferta y una mejor comercialización del producto de paradores.
Una nueva oferta completa de ocio, centrada en las rutas y las experiencias, potenciará el negocio de las empresas locales de servicios e incrementará la colaboración con los ayuntamientos e instituciones locales.
Para terminar, Costa ha agradecido a la ciudad el cariño que siempre ha profesado al parador, haciendo especial hincapié en el personal del mismo que, a su juicio, “es quien ha hecho crecer en prestigio e importancia a este emblemático establecimiento hotelero”.
Un edificio histórico
El parador de turismo de Teruel fue inaugurado en septiembre de 1956, fruto de los planes de dinamización turística impulsados a principio de los años 50, y como respuesta al importante trabajo de promoción de la ciudad de Teruel.
Concebido con la idea de ofrecer servicio a los usuarios de las infraestructuras viarias de la zona, la apertura del establecimiento suponía una respuesta a las necesidades de la ciudad, un lugar con indudables atractivos turísticos, como la arquitectura mudéjar única en el mundo, o la posibilidad de emprender excursiones monumentales a lugares tan emblemáticos como Albarracín o Calamocha, o enlazar por carretera con otros establecimientos de la red como el de Medinaceli o el de Benicarló, en la costa mediterránea.
Situado a dos kilómetros de la ciudad de Teruel, en la carretera de Sagunto, para su construcción se contó con uno de los más importantes arquitectos de la época, Osuna Fajardo, quién tras la obra del establecimiento turolense se encargó de proyectar la sede del Ministerio de Turismo, en el madrileño paseo del Prado, que en la actualidad es el Ministerio de Defensa.
El edificio ha pasado por varias remodelaciones en sus 50 años de “vida”. La última de estas reformas se realizó hace aproximadamente dos años y supuso dotar de los últimos adelantos a toda la instalación hotelera, además de una adecuación de la decoración de las 60 habitaciones dobles.