La Guardia Civil de Teruel ha incautado hasta 64 kilos de rebollones (lactarius deliciosus) en dos operaciones de control e inspección diferentes y con apenas tres días de diferencia. La primera tuvo lugar en parajes de Rubiales y Bezas, en las que se encontraron 43,5 kilos en el interior de un vehículo ocupado por tres personas. Durante la segunda intervención fueron 21,1 kilos de níscalos los que se intervinieron en un segundo vehículo.
La temporada de setas se sitúa en pleno apogeo y algunos amantes de los rebollones no conocen la mesura y aprovechan para llevarse una cantidad ingente de este hongo. Una de las operaciones de la Guardia Civil turolense tuvo lugar el pasado 23 de noviembre, cuando varios efectivos que realizaban un servicio de control e inspección de actividades recolectoras de setas y ante la posible afluencia masiva de personas en parajes y cotos micológicos, procedieron a la identificación de un vehículo ocupado por tres personas, en una zona de aprovechamiento micológico regulado en parajes pertenecientes a Rubiales y Bezas.
Ninguno de los ocupantes presentaba la autorización necesaria para la recolección de setas. En el interior del vehículo, los agentes encontraron varias cajas con 43,5 kilos de rebollones (lactarius deliciosus), destinados al autoconsumo.
Misma actuación se realizó el 26 de noviembre, cuando, de nuevo, efectivos del Puesto de Teruel identificaron a los ocupantes de un vehículo que se encontraba en una zona de aprovechamiento micológico no regulado, mientras recolectaban setas con bolsas de plástico. Tras realizar comprobaciones en el vehículo, los agentes localizaron un total de 21,1 kilos de níscalos para el autoconsumo.
Por todo lo anterior, las seis personas fueron propuestas para sanción a la Ley de Montes de Aragón.


