Científicos y filósofos llenan las calles de Aguaviva en su Fiesta de las Alfombras de Serrín
Zaragoza.- Los vecinos de Aguaviva caminarán este lunes por encima de Newton, Copérnico, Galileo y Sócrates. Algunos optarán por pisotear conceptos geométricos, fórmulas químicas y mapas astronómicos; mientras que otros se pasean por encima de los cuatro elementos: aire, fuego, agua y tierra.
La noche del domingo, las calles de Aguaviva estarán cubiertas de plantillas que darán forma, color y belleza a los científicos, filósofos, conceptos y teorías que posteriormente serán pisoteados. A primera hora del lunes, todos los vecinos ayudarán a rellenar las plantillas con toneladas de serrín coloreado. Será una tarea ardua y su resultado sólo durará un par de horas, las justas hasta que se inicie la procesión.
Y es que este año, como en los últimos 17 años, los vecinos de Aguaviva celebrarán su particular festividad de San Agustín, en la que decoran las calles con alfombras hechas con serrín coloreado. En esta ocasión, el tema de la decoración es el Año Internacional de las Ciencias. Y para ello, Manuel Valencia ha estado todo año pensando, diseñando y comentando los modelos que se lucirán este lunes por las calles de Aguaviva.
La fiesta de las Alfombras tiene su origen en el misterio ocurrido en 1475, cuando se quemó la Iglesia de San Lorenzo y sólo se salvaron las Tres Formas Sagradas, que aparecieron con color de sangre. En la festividad, las alfombras de serrín teñido tienen un kilómetro de longitud y sólo se pueden contemplar hasta las 13:00 horas del mismo lunes; ya que cuando acaba la Misa Mayor, una procesión pasa por encima de las alfombras y las destruye.
Para su diseñador y coordinador, Manuel Valencia, el hecho de que las alfombras duren tan poco no es motivo de tristeza. “Lo malo sería que no se pudieran acabar las alfombras porque no tuviéramos la ayuda del pueblo. Y eso que es un pueblo medio agnóstico, pero todo el mundo colabora en esto”, matiza Valencia. Y es que como muy bien indica el diseñador gráfico, el secreto del éxito es la participación ciudadana. A pesar de ser Valencia el ideólogo, hay mucho trabajo detrás que no sería posible sin la colaboración de Roberto, Rafael, Pili, Silvia, los socios del Centro Cultural Caliu… Un sin fin de ayudantes y orquestadores que hacen que el lunes por la mañana el pueblo de Aguaviva se despierte con dibujos de serrín coloreado en sus calles.
Cada año, el motivo decorativo es diferente. El año anterior fue el Año Internacional del Libro y fueron Cervantes, Shakespeare y otros ilustres literatos quienes reinaron en las calles. Otro año, las protagonistas fueron las culturas del os vecinos del pueblo; ya que muchos de los habitantes de Aguaviva son Argentina, Rumanía, Perú… Para la próxima edición, Manuel Valencia todavía tiene todo un año por delante.