Uniendo Teruel y Sagunto y pasando por castillos, yacimientos arqueológicos, estaciones declaradas Bien de Patrimonio Cultural Aragonés y hasta trece viaductos. Es la ruta más larga de España y es ideal para los ciclistas. Recorre desde la tranquilidad de Teruel hasta la emocionante costa valenciana y tiene un total de 183 kilómetros. La Vía Verde de Ojos Negros es una aventura entre naturaleza, historia y paisajes impresionantes y sigue el trazado del antiguo ferrocarril minero de Ojos Negros.
Uno de los mayores atractivos de la Vía Verde de Ojos Negros es la posibilidad de atravesar cinco túneles, una experiencia singular para los viajeros. Estos túneles, que fueron originalmente construidos para la antigua línea ferroviaria, ofrecen una experiencia especial al ciclista, ya que atraviesan diversas formaciones geológicas y paisajes, añadiendo un toque de misterio y aventura al recorrido. El túnel más largo tiene más de 2 kilómetros, lo que convierte a esta ruta en una de las más emocionantes para los amantes del ciclismo de montaña.
El recorrido también permite admirar varios viaductos, un total de 13, algunos de ellos con su propia historia y construidos sobre antiguos trazados ferroviarios mineros. A lo largo de la ruta, los ciclistas también pueden descubrir monumentos históricos de gran relevancia, como el Castillo de Peracense.
Esta fortaleza medieval, situada en el municipio de Peracense, es una construcción de origen árabe, aunque ha sufrido varias reformas a lo largo de los siglos. El castillo se caracteriza por sus imponentes murallas y torres, que se alzan sobre un paisaje espectacular, ofreciendo una vista panorámica del entorno natural. Además, cerca de la fortaleza se encuentran varios restos arqueológicos que atestiguan la importancia histórica de la zona.
La Estación de Caminreal es otro de los puntos destacados del recorrido. Esta antigua estación ferroviaria, ahora restaurada, se conserva como un homenaje al pasado industrial de la zona. Caminreal fue un importante nudo ferroviario en el siglo XIX, y la estación es un ejemplo claro de la arquitectura ferroviaria de la época. Actualmente, la estación es un lugar de interés turístico y un excelente punto de descanso para los ciclistas que recorren la Vía Verde.
Además, en el camino, los viajeros pueden explorar el yacimiento arqueológico de La Caridad, que ofrece una visión fascinante de los vestigios romanos de la región. Este yacimiento, que data de los siglos I y II d.C., contiene restos de una villa romana, donde se pueden observar mosaicos, fragmentos de columnas y otras estructuras que revelan la vida cotidiana de los habitantes de la época. Visitar La Caridad es como dar un salto en el tiempo y adentrarse en la historia antigua de la Península Ibérica.


