El buen tiempo lleva a miles de turolenses y visitantes al medievo
Teruel.- Es el segundo día de la recreación histórica de Las Bodas de Isabel y el buen tiempo acompaña. Miles de turolenses y de turistas llenan las calles de la villa medieval para poder disfrutar de un viaje al pasado contemplando distintos actos como talleres de oficios antiguos o batallas.
Hogueras y trajes abrigados de distintas telas y colores ambientan durante estos días Teruel, que se ha preparado un año más para recibir a los miles de turistas que pasarán el fin de semana en una auténtica villa medieval.
A primera hora de la mañana la Abadía de San Arnoldo de Ámbar ha llevado a cabo su labores cerveceras y tras organizar los enseres y hacer sus rezos, se han dispuesto a hacer una ruta por el centro de la villa emitiendo indulgencias cerveceras, ya que, tal y como han explicado “utilizamos la cerveza como medio sanador, ya que en la Edad Media era más sano beber cerveza que agua, ya que no estaba tratada”.
Los actos no han dejado de sucederse desde que este viernes se celebrara la boda entre Isabel de Segura y Pedro de Azagra, y más de 90 actos componen el programa entre escenas teatrales, actuaciones y actividades de los grupos y torneos.
Por la tarde, Diego de Marcilla llega a Teruel y descubrirá que todo el mundo le da por muerto, y que su amada ha contraído matrimonio tan solo unas horas antes. Será entonces cuando desesperado vaya a su balcón e implore por un beso, que al no serle concedido, le traerá la muerte.
La plaza del Torico será el escenario de tan importante escena, y cientos de personas aguardarán desde tempranas horas de la tarde para conseguir un buen sitio desde el que no perder detalle de una de las escenas centrales de la leyenda.