Antes de que existieran las carreteras modernas, Aragón y el Mediterráneo estuvieron conectados por caminos antiguos que permitían el paso de viajeros, comerciantes y ganados. Estas rutas cruzaban montañas, valles y sierras, y cada tramo estaba lleno de historias, tradiciones y desafíos que hoy nos permiten imaginar la vida de quienes transitaban por ellas. Caminar por estos senderos es adentrarse en un paisaje que combina naturaleza y patrimonio, y descubrir secretos que se han conservado durante siglos.
El Camino de los Pilones es uno de estos recorridos históricos. Se trata de una vía de herradura que une Teruel con el Maestrazgo y el Levante, y que hoy se puede explorar a pie siguiendo el GR-265. Sus pilones de piedra, algunos de más de dos metros, señalaban el camino a viajeros y comerciantes cuando la nieve o la niebla cubrían las sierras. Hoy, estos hitos son testigos silenciosos de la historia y patrimonio de la zona, especialmente en el tramo Allepuz-Villarroya de los Pinares, declarado Bien de Interés Cultural (BIC).
ETAPAS QUE COMBINAN NATURALEZA E HISTORIA
El recorrido comienza en Teruel y pasa por localidades como Valdecebro, Corbalán, Cedrillas y El Pobo, adentrándose en el Maestrazgo y visitando Allepuz, Fortanete, Villarroya de los Pinares, Cantavieja y La Iglesuela del Cid. Se puede realizar por etapas, disfrutando de paisajes de montaña, formaciones geológicas únicas y un patrimonio ligado a la trashumancia y los antiguos caminos reales.
El sendero también tiene historia que contar: por él transitó Jaime I el Conquistador en varias ocasiones durante sus campañas hacia el Levante, según recoge el Llibre dels Feits. Además, fue recorrido por arrieros y pastores que llevaban sus rebaños y mercancías entre Aragón y la costa mediterránea. Caminar por él es como pasear entre relatos de otro tiempo, donde cada pilón, cada curva y cada valle tiene su propia historia.
CÓMO LLEGAR AL CAMINO DE LOS PILONES
Para organizar tu ruta, lo más práctico es empezar en Teruel, ya que es el punto con mejores conexiones de transporte público y desde allí iniciar el recorrido hacia La Iglesuela del Cid, que suele marcar el final del sendero.
Si ya estás en La Iglesuela del Cid, existe un bus (de lunes a viernes) que sale temprano hacia Teruel y recorre la mayoría de los municipios por los que pasa el Camino de los Pilones (excepto El Pobo), lo que puede ser útil si quieres volver a la capital al terminar el recorrido.
Toda la información práctica y el detalle de las etapas está disponible en la web oficial del recorrido (www.caminodelospilones.com).