Un vecino dio el aviso: desalojan a ocho personas en trasteros okupados en condiciones extremas

Se han desalojado 12 trasteros en los que vivían, entre otros, delincuentes habituales de la zona

Un desalojo de viviendas ilegales y okupadas en Zaragoza donde había ocho personas viviendo en condiciones insalubres y con grave riesgo de incendio golpea de nuevo el mapa urbanístico. Esta vez ha sido en unos trasteros de la avenida de Madrid, en el barrio Delicias de la capital aragonesa. Una operación de la Policía Nacional ha destapado hasta 12 trasteros reconvertidos a modo de una infra-vivienda común donde incluso habitaban delincuentes implicados en robos con violencia.

Fue la denuncia de un ciudadano el pasado 9 de junio quien comprobó cómo el trastero del que era titular había sido ocupado por dos personas que lo usaban como vivienda. Esta situación derivó en una investigación que permitió confirmar la presencia de varias personas viviendo en los trasteros del inmueble, así como la existencia de condiciones extremadamente peligrosas.

Durante la inspección del edificio, los agentes solicitaron la colaboración de la compañía eléctrica, cuyo informe calificó la instalación como “peligrosa”, recomendando el corte inmediato del suministro. Sin embargo, no fue posible ejecutarlo debido a la presencia de vecinos y locales comerciales con contratos legítimos, ya que el sistema de distribución no permitía cortes individualizados.

GRAVE RIESGO DE INCENDIO, ENGANCHES ILEGALES Y UN BAÑO COMÚN

Por su parte, el Servicio Municipal de Bomberos elaboró un informe en el que alertaba del alto riesgo de incendio, señalando la presencia de materiales combustibles, múltiples empalmes de cables en pasillos y techos y un punto de origen en el cuarto de contadores en estado precario. El informe concluía que los trasteros no podían ser utilizados como vivienda, según el Plan de Ordenación Urbana de Zaragoza y que la situación suponía un grave riesgo para la vida de todos los residentes del edificio.

La ocupación del edificio comenzó hace más de dos años, tras el embargo por parte de una gestora de activos en verano de 2023. Actualmente, tres viviendas están habitadas por legítimos propietarios o arrendatarios, mientras que el resto del inmueble se encuentra ocupado ilegalmente.

En el sótano del edificio, 12 trasteros y un anexo fueron ocupados y adaptados como dormitorios, incluyendo un espacio destinado como baño común que comprometía el sistema de presión de agua de todo el edificio. Además, se detectaron diez enganches ilegales a la red eléctrica, destinados a abastecer a los trasteros ocupados, creando una red de cables altamente peligrosa.

TAMBIÉN ALBERGABAN DELINCUENTES IMPLICADOS EN ROBOS CON VIOLENCIA

Los trasteros fueron reconvertidos en una especie de comunidad clandestina, utilizada por personas en situación vulnerable, pero también por delincuentes habituales implicados en hurtos y robos con violencia.

A la vista de los riesgos detectados y tras solicitar la intervención judicial, el pasado 26 de junio se llevó a cabo el desalojo de los ocupantes de los trasteros, bajo autorización del Juzgado de Instrucción competente. Simultáneamente, la gestora de activos comenzó a asegurar los accesos al edificio para evitar nuevas ocupaciones, mediante el tapiado de viviendas y trasteros desocupados.

La Policía Nacional continúa trabajando para garantizar la seguridad de los vecinos legítimos y prevenir que esta situación vuelva a reproducirse, coordinando actuaciones con los servicios municipales y demás autoridades competentes.