Rodean a un hombre entre cuatro jóvenes y le arrancan una cadena de oro en el Casco de Zaragoza
Un joven de 19 años ha sido detenido esta madrugada en Zaragoza como presunto autor de un robo con violencia en la calle del Temple, en la conocida zona de fiesta del Casco. La víctima aseguró a los agentes que había sido rodeada por cuatro jóvenes, quienes presuntamente la intimidaron y le arrancaron una cadena de oro antes de huir del lugar.
Los hechos ocurrieron sobre las 2.34 horas de este jueves, cuando una patrulla de la Policía Local que realizaba patrullaje preventivo por el entorno del Casco Histórico fue requerida por la sala del 092 para acudir a la calle del Temple. Allí, una persona acababa de denunciar que había sido víctima de un robo con violencia cometido por un grupo de jóvenes.
Según el relato de la víctima, cuatro individuos la rodearon con actitud intimidatoria y uno de ellos le arrebató de forma violenta una cadena de oro, tras lo cual todos huyeron rápidamente de la zona. Varias patrullas que se encontraban próximas al lugar iniciaron un dispositivo de búsqueda por las calles cercanas.
La rápida coordinación policial permitió localizar a uno de los presuntos autores en las inmediaciones, procediendo a la detención de S. B., de 19 años, como presunto responsable de un delito de robo con violencia. El joven fue trasladado a dependencias policiales y posteriormente puesto a disposición judicial.
SEGUNDO ROBO SIMILAR EN LA MISMA CALLE EN UN MES
Este nuevo episodio se produce apenas unas semanas después de otro robo similar en la misma calle, cuando tres jóvenes fueron detenidos por sustraer una cadena de oro mediante la conocida “técnica del Ronaldinho”, una maniobra que consiste en rodear o abrazar a la víctima para desorientarla y sustraerle objetos de valor.
La reiteración de este tipo de hechos en esta zona del Casco Histórico de Zaragoza, especialmente durante la madrugada y en áreas de ocio nocturno, parece ya la escena idónea para llevar a cabo robos violentos cometidos por pequeños grupos que actúan rodeando a la víctima antes de huir rápidamente por las calles del entorno, normalmente estrechas pero con salida a las grandes arterias de la capital aragonesa.