A prisión el hombre de 84 años que abusó sexualmente de su nieta cuando ella tenía cinco

A prisión el hombre de 84 años que abusó sexualmente de su nieta cuando ella tenía cinco
Una de las magistradas del Tribunal ha votado en contra de la sentencia, ya que considera dudosa la versión de los hechos ocurridos hace trece años

Un hombre de 84 años ha sido condenado a dos años de prisión por la Audiencia Provincial de Zaragoza por un delito continuado de abusos sexuales a su nieta cuando esta contaba entre 5 y 9 años de edad. La joven, que tiene ahora 20 años, asegura que se lo contó a sus padres debido a una ruptura con su pareja sentimental, algo que le impulsó a contar los terribles hechos sucedidos hace trece años. El tribunal ha decidido condenar a su abuelo, además, a indemnizar a la joven con 1.000 euros por daños morales, además de inscribirle en el Registro Central de Delincuentes sexuales.

El pernicioso drama familiar que ha acabado en los juzgados de Zaragoza se recoge en el escrito de la acusación, con partes realmente escandalosas. El relato de esta nieta cuenta como las agresiones se cometían cuando toda la familia iba a comer a casa de los abuelos los domingos. Era en esos momentos cuando el abuelo llevaba a la niña a un pequeño cuarto para ver la televisión.

Mientras el resto de familiares no se percataban de lo que sucedía a su alrededor, el autor le hacía tocamientos por debajo de la ropa, llegando a sus partes íntimas, según ratificó el pasado 17 de junio la víctima durante el juicio a puerta cerrada.

UNA DE LAS MAGISTRADAS NO SE CREE A LA VÍCTIMA

Estos hechos fueron continuados en el tiempo y en su momento, la víctima desconocía qué podían significar. Años después, en el colegio, comprendió lo que realmente había pasado. La víctima defiende que todo lo sucedido le ha supuesto algo nocivo para el desarrollo de su persona y cómo se relaciona con los demás, afectando a su bienestar socio-psicológico.

Aunque el Ministerio Fiscal pidió tres años de cárcel, finalmente el tribunal ha condenado a este octogenario a dos años de cárcel. La Sala ha considerado las declaraciones de la denunciante creíbles, verosímiles y persistentes.

No obstante, la sentencia ha contado con el voto particular de la magistrada Soledad Alejandre, que discrepa de la mayoría de la Sala en cuanto a que los hechos hayan quedado acreditados por las declaraciones de la víctima. La magistrada ha expresado sus “dudas razonables” sobre la verosimilitud de los hechos en el sentido de que “pueden responder a una falsa memoria asumida como certeza de una realidad”, aplicando, según el criterio de la magistrada, el principio “in dubio pro reo”. Es decir, que en caso de duda, la sentencia debería ser a favor del acusado.