Preocupación entre vecinos y hosteleros por una grieta en el corazón del Tubo de Zaragoza
Tan solo dos días después del final de las Fiestas del Pilar y en pleno corazón del Tubo, han saltado las alarmas por una grieta descubierta en uno de sus edificios. El pasado martes, el Ayuntamiento de Zaragoza ordenaba el desalojo preventivo de cinco viviendas del número 14 de la calle Libertad, así como el cierre temporal de Vinos Nicolás, La Tarantella, Taberna Doña Casta y Sin Nombre. La preocupación de vecinos y hosteleros de este punto neurálgico de la ciudad aumenta por momentos, sin saber con certeza a qué atenerse ni cuando la zona, ya en obras, podrá volver a la normalidad.
“En principio van a ser 15 días pero quién sabe...¿cómo no vamos a estar preocupados?”, han comentado algunos de los vecinos que han tenido que ser desalojados y han aprovechado el cese de la lluvia de esta miércoles para regresar a su vivienda, en el número 14 de la calle Libertad, y poder coger algo de ropa y vaciar la nevera para que los alimentos no se pongan en mal estado. Esto lo han podido no sin antes dar sus datos e informar de los motivos a una patrulla de Policía Local que custodia la zona y les acompaña, por su seguridad, a su propio inmueble mientras recogen algunas de sus pertenencias.
Tras el mandato de Urbanismo para poder actuar en la zona con carácter de emergencia este mismo miércoles, los inquilinos y propietarios de las cinco viviendas han sido desalojados por la mañana para que las actuaciones pudieran empezar esta misma tarde. La sima se detectó este martes, cuando el personal de inspección de las Brigadas de Infraestructuras acudió a reparar una fuga de un edificio particular de calle Libertad.
“NADIE SE HA DIRIGIDO A MÍ, Y QUIERO SABER A QUÉ ATENERME”
Fue en ese momento cuando los trabajadores detectaron que la esquina del edificio 14 estaba al aire sobre una sima profunda, seguramente formada por el lavado del agua del terreno bajo dicha esquina. El agujero continua bajo la fachada del edificio y el tramo público de la propia calle. Los vecinos del número 14 aseguran que fueron informados el mismo día en que se detectó la cavidad.
Las cinco familias desalojadas, que por el momento no han requerido la activación de los protocolos de servicios sociales para su atención, no van a ser los únicos afectados. Emilio Peña, dueño del mítico bar Vinos Nicolás, asegura que nadie se ha puesto en contacto con él para comunicarle el cierre de su establecimiento. “Me he enterado porque me ha llamado el encargado del bar diciéndome que un albañil le había dicho que, por lo menos, no iba a poder abrir en seis días”.
Los ingresos no percibidos si el bar llegara a estar cerrado 15 días por estas fechas podrían rondar los 5.000 euros. “Es una faena, quiero saber a qué atenerme”, reclama este hostelero con ocho empleados a sus espaldas. “Si tengo que darles vacaciones ahora, se las doy, pero no quiero tener preocupadas a ocho familias que dependen de mi negocio para llevar un sueldo a casa”, ha reiterado Emilio Peña, dueño de Vinos Nicolás, que ya ha dado parte a su seguro.
Emilio espera poder abrir su bar en menos de 15 días, cuando la calle “esté completamente asegurada, ya que normalmente está muy transitada”. A lo largo de esta jornada, Urbanismo está procediendo a estabilizar el muro de una bodega que se había visto afectado por el movimiento de tierra bajo la calle, con desplazamiento y rotura parcial del mismo. Una vez estabilizado, el jueves se procederá a la inyección de hormigón en el socavón para recoger la cimentación del edificio y la calle.