La Policía desvincula de cualquier actividad empresarial al acusado de estafar más de cuatro millones a varios inversores

Los agentes que analizaron las cuentas bancarias de Enrique I.S., el empresario que estafó 4,3 millones de euros a varios inversores, ha asegurado que en ellas "no había ningún cargo propio del funcionamiento normal de una empresa", solo "ingresos de los perjudicados". Han declarado en la segunda sesión del juicio por la presunta estafa.

Zaragoza.- Los agentes de la Policía Nacional que registraron las cuentas bancarias de Enrique I.S.,

Una de las agentes ha asegurado que, "al margen de los ingresos de los perjudicados, no entraba ningún otro ingreso en las cuentas" del acusado. Asimismo, ha destacado que observaron un "movimiento impresionante de dinero entre varias cuentas", puesto que el empresario hacía transferencias de manera continua. Enrique I.S. había abierto aproximadamente 20 cuentas de crédito –todas en la entidad bancaria Barclays– a nombre de 15 sociedades diferentes, domiciliadas en Estados Unidos, Reino Unido y paraísos fiscales.

La agente ha añadido, además, que en el registro de las oficinas de Scinet-Corp –multinacional con la que se relaciona a todos los acusados– tampoco encontraron ningún tipo de documentación propia del funcionamiento interno de una empresa. "Era como un montaje de una empresa, pero sin tener esa documentación que formaría parte de ella. Todo lo que había eran contratos para posibles víctimas", ha explicado.

Por otra parte, ha manifestado que la Policía tiene constancia de que Enrique I.S. había sido imputado por estafa y falsificación en Estados Unidos, donde también se dedicaba a captar inversores para un proyecto de miniplantas transportables que, supuestamente, beneficiaría a países del tercer mundo. Con la documentación que les enviaron desde la Corte Suprema y la Interpol, la Policía pudo determinar que "el modus operandi que utilizaba era prácticamente el mismo" que en la estafa que se juzga.

Enrique I.S. se enfrenta a una pena de más de 16 años de prisión, mientras que las solicitudes de penas para los otros seis acusados oscilan entre los trece y los tres años de cárcel, en función de su implicación en la presunta estafa. El juicio continuará este miércoles.