Una discusión vecinal a plena luz de la tarde terminó con gritos de “te vamos a rajar la cara” y golpes en la puerta de un piso de la calle Juan José Rivas, en Zaragoza, hace ya año y medio. La Fiscalía pide ahora un año y seis meses de prisión para la acusada, I. L., por un delito de amenazas, además de una multa de un año y seis meses por daños y una orden de alejamiento de cuatro años respecto a la víctima, una mujer que se vio sorprendida cuando un grupo de personas llegó a la puerta de su casa con palos, insultos y reclamándole un kilo de speed.
Los hechos, según el escrito de acusación al que ha tenido acceso ARAGÓN DIGITAL, sucedieron sobre las 17.00 horas del 22 de septiembre de 2024, cuando I. L. se presentó en el piso de la ahora denunciante “en compañía de menores de edad” y portando palos, uno de ellos incluso con “punta metálica”, golpeó la puerta y lanzó amenazas como: “¡abre la puerta que te vamos a rajar la cara!” o “¡tenemos machetes, devuelve el speed!”. En el atestado policial, la inquilina del piso relató más tarde a la Policía que estaba en casa con su hijo menor cuando escuchó los golpes, y que el grupo insistió con frases como “me debes un kilo de speed” y “ábreme la puerta que te vamos a matar”, antes de salir corriendo al oír las sirenas. Precisamente fue su hijo menor de edad quien dio aviso a los servicios de emergencia tras el miedo y angustia vividos.
CUATRO IDENTIFICADOS Y DOS PALOS INTERVENIDOS
Las patrullas localizaron poco después a cuatro jóvenes huyendo con palos y les dieron el alto en las inmediaciones tras una persecución a pie. En el grupo figuraban tres menores, dos de 16 años y uno de 17, además de la acusada, I. L., de 20 años. Los agentes intervinieron dos palos y dejaron constancia de daños en la puerta y el buzón del domicilio, además de marcas compatibles con golpes con objeto punzante, y de un vídeo grabado desde la vivienda en el que se apreciaba a una de las implicadas.
En su denuncia formal, presentada al día siguiente en la comisaría del barrio Delicias, la víctima mantuvo el mismo relato, que vio “a tres personas con palos y cuchillos” golpeando la puerta mientras proferían las amenazas anteriormente mencionaban y le reclamaban “un kilo de speed”, y pidió algún tipo de protección por miedo a que volvieran. En paralelo, la denunciante puso de manifiesto que igual los agresores acudieron buscando a su hija, quien tiene el mismo nombre, ya que es con ella con quien la detenida mayor de edad “arrastraba conflictos previos”.
En el plano judicial, la Fiscalía ha cuantificado los daños en 790 euros tras un informe pericial y solicita, además de la pena de prisión y la multa (a razón de ocho euros diarios), una prohibición de aproximación de 200 metros y de comunicación durante cuatro años, así como la expulsión de España si se impone finalmente la pena privativa de libertad, ya que la acusada es originaria de Marruecos. La defensa de I. L., ejercida por los abogados Carmen Sánchez Herrero y Luis Ángel Marcén, niega el relato de los hechos en los términos descritos por la acusación, y el procedimiento queda pendiente de que se señale fecha para el juicio ante la Audiencia Provincial.

