Piden 15 años de cárcel a un joven acusado de violar a su novia en Zaragoza con la que llevaba tres meses
Una relación entre jóvenes de apenas tres meses y dos versiones decididamente opuestas. La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Zaragoza ha celebrado este lunes el juicio contra un joven de 24 años, acusado de violar y agredir físicamente a su pareja sentimental, una chica que ahora tiene 21 años, en el dormitorio de su vivienda el 7 de octubre de 2024. La Fiscalía y la acusación particular solicitan para él 15 años de prisión, mientras que la defensa sostiene que todo fue una relación sexual consentida.
Según el relato de la denunciante, quien ha declarado detrás de un biombo, los hechos sucedieron cuando esa tarde acudió al domicilio del acusado, con quien mantenía una relación afectiva de apenas hace tres meses y con quien ha reconocido, ya se había besado. De hecho, no era la primera vez que estaba en el domicilio de él, quien compartía piso sin salón ni zonas comunes con otras dos personas más, por lo que cada una de las puertas de las habitación-dormitorio de la casa estaría dotada con un pestillo, más allá del de la puerta principal.
“NO QUERÍA TENER RELACIONES CON ÉL PORQUE MI RELIGIÓN NO LO PERMITE”
Una vez en el dormitorio, él habría comenzado a besarla y desvestirla parcialmente en contra de su voluntad. A pesar de que, según ha manifestado ella, insistió reiteradamente en que no quería mantener relaciones sexuales, el acusado habría proseguido, sujetándola por los brazos y penetrándola vaginalmente con un preservativo. Durante el acto, asegura que llegó a taparle la boca para acallar sus ruegos de que parase. “No quería tener relaciones con él porque mi relación no lo permite antes del matrimonio”, ha llegado a verbalizar la denunciante, quien ha llegado a reconocer que no le había contado lo sucedido a sus padres.
Según el escrito de Fiscalía, una vez consumado el acto sexual, la joven quiso marcharse, pero se encontró la puerta cerrada con llave, por lo que tuvo que pedirle que se la abriera. A consecuencia de los hechos, se le diagnosticaron lesiones en los genitales y un hematoma en uno de los brazos. Por estos hechos, el Ministerio Público solicita 14 años de prisión por un delito de agresión sexual con acceso carnal y otro año más por un delito de lesiones, además de 10.000 euros por daño moral y medidas de alejamiento durante más de una década.
“HABÍAMOS QUEDADO VARIAS VECES PERO LUEGO LO ARREGLÁBAMOS Y VOLVÍAMOS”
“Habíamos dejado varias veces la relación pero luego quedábamos, lo arreglábamos y volvíamos”, ha expresado la joven denunciante. Pero esta vez, según ha afirmado también el acusado, después de esta tarde, la chica no le devolvió las llamadas ni le respondió a los mensajes.
Frente a esta versión, la defensa niega rotundamente los hechos. Asegura que la relación fue plenamente consentida, que ambos hablaron previamente sobre mantener relaciones sexuales, y que fue la joven quien preguntó si el acusado tenía preservativos (se ha visto como ella llegó a enviarle por WhatsApp un mensaje que decía: “Sí, sí, sí, con condón”) . Afirma, también el letrado defensor, que fue ella misma quien se desnudó y que, tras mantener relaciones, se despidieron en términos afectuosos dándose un abrazo ya en la calle.
El acusado, originario de Senegal, sin antecedentes penales, en situación regular en España y trabajando, asegura que la acompañó hasta la calle y le escribió después para seguir en contacto. La defensa ha pedido la libre absolución de su representado. “No sé por qué me denuncia, para hacerme daño”, ha llegado a decir el joven mediante su intérprete de Wolof.
DELITOS SEXUALES EN LA INTIMIDAD Y UN MARCO PENAL MÁS DURO
En el juicio también han declarado la hermana de la denunciante y una amiga cercana, así como agentes de la Policía Nacional y forenses del Instituto de Medicina Legal de Aragón (IMLA). Al tratarse de un delito que, como ocurre habitualmente, se produjo en la intimidad, el procedimiento se basa en gran medida en el testimonio de la denunciante, que se enfrenta al del acusado en una situación de palabra contra palabra. Como no hubo testigos presenciales del momento, el relato sobre lo sucedido se ha convertido en una batalla de credibilidad.
Este procedimiento se suma a otros similares celebrados en la APZ por delitos contra la libertad sexual, en un contexto donde las penas de cárcel solicitadas por este tipo de delitos pueden llegar a superar la decena de años. El endurecimiento del marco penal tras la entrada en vigor de la Ley de Garantía Integral de la Libertad Sexual o “ley del sí es sí” ha elevado las peticiones iniciales de Fiscalía, incluso en casos con pruebas limitadas, donde las circunstancias particulares del entorno íntimo dificultan siempre el enjuiciamiento objetivo de los hechos.