Lo que parecía un encuentro casual e inocuo entre un hombre de origen senegalés y una mujer de Zaragoza ha terminado en una denuncia hacia él por un presunto delito de agresión sexual y obstrucción a la justicia. La vista oral del juicio, prevista para esta mañana, ha tenido que ser suspendida a petición de la abogada defensora, Soraya Laborda, por no haber un traductor de wólof, lengua nativa de Senegal y Ghana.
La presunta víctima conoció al hombre investigado en la calle, y tras mantener una conversación fluida, ésta comienza a hacer insinuaciones para poder beneficiarse económicamente del senegalés, que apenas habla español y tampoco domina el francés, segundo idioma del país africano pero que no todo sus ciudadanos hablan. El hombre, que no supera los 25 años, terminó invitando a la mujer a su casa para que comieran juntos.
Ya en el domicilio, la mujer comienza a darle besos al investigado, según consta en las declaraciones a la Policía. Finalmente, terminan manteniendo relaciones sexuales aparentemente consentidas, y tras ello, salen de nuevo a la calle. Según el investigado, de manera súbita, la mujer “le pide 50 euros por follar”. Algo a lo que él se niega rotundamente.
El asunto parecía no tener más recorrido, pero la presunta víctima se fue ese mismo día a denunciar una supuesta agresión sexual, aunque según consta, no ratificaría sus declaraciones hasta cinco meses después por no presentarse en varias ocasiones cuando la Policía se lo requirió. En el examen médico realizado el día de los hechos, no se encontraron lesiones de ningún tipo, ni vaginal ni en otras partes del cuerpo.
El propio investigado se enteró de haber sido denunciado por una amiga de la presunta víctima, la cual debería haber declarado como testigo en la vista oral que había prevista para esta mañana. Pero ni ella, ni el investigado, ni la presunta víctima han podido hacerlo puesto que no se ha encontrado un traductor de wólof al español. “Para que el juicio sea justo y válido, mi cliente necesita entender todo lo que se le está diciendo”, ha señalado la letrada de la defensa, Soraya Laborda, quien pide la libre absolución para este hombre senegalés por considerar que las relaciones sexuales fueron completamente consentidas.


