El padre del bebé asfixiado que murió en un hospital de Zaragoza: “Mi mujer no lo mató”

Juicio por la muerte de un bebé de cinco meses en Zaragoza, donde la Fiscalía acusa a la madre de asfixiarle mientras se encontraba en el hospital. Foto: Pilar Álvarez
La Fiscalía considera que la madre asfixió a su bebé de cinco meses después de que éste fuera ingresado con síntomas vinculados al síndrome del zarandeo mientras que la defensa alega no haber ninguna prueba o hipótesis que lo confirme

“No lo creo, mi mujer no sería capaz de hacer algo así”, ha sentenciado el padre del bebé muerto en noviembre de 2021 en el Hospital Materno Infantil de Zaragoza a causa de una infección por Covid. Un mes antes había sufrido una parada cardiorrespiratoria la cual ha sentado a su madre en el banquillo de los acusados. La Fiscalía pide prisión permanente revisable para ella al considerarle culpable de causar al niño de cinco meses una asfixia, de una manera que no ha podido ser determinada, dejándole graves daños cerebrales de los que nunca se llegó a recuperar.

El jurado popular que decidirá el futuro de Amna A. ha presenciado esta mañana la penúltima sesión del juicio marcada por las declaraciones de los forenses y las del entorno de la mujer imputada, de 34 años y de origen pakistaní. Los primeros, facultativos propuestos tanto por el Ministerio Público como por la defensa, no han sabido esgrimir una hipótesis lo suficientemente sólida pese a su magistral presentación. “No hay ningún dato clínico que confirme al 100% la asfixia mecánica”, ha asegurado Dolores Serrat, perito forense propuesta por el abogado defensor, Enrique Esteban Pendás. "La causa de la parada también podría ser una arritmia o un problema de coagulación", ha mantenido la doctora Serrat.

SIN UNA HIPÓTESIS CLARA POR PARTE DE LOS FORENSES

Las peritos del Instituto de Medicina Legal de Aragón (IMLA), por otro lado, apuntan a una posible muerte homicida, “al ser el único supuesto que no se puede descartar de ninguna manera”. “Es muy difícil saber si le provocaron la falta de oxígeno o no, ya que en un bebé de tan corta edad no quedan marcas al no existir resistencia”, han precisado la doctora María Luisa Tomás Buisán. En plena pandemia por Covid, Adil falleció el 7 de diciembre de 2021, y no se llegó a practicar la autopsia “ya que no hubiera aportado absolutamente nada”, ha llegado a señalar la facultativa del IMLA.

“Si la parada se hubiera producido sin el contexto de sospecha de un posible maltrato y el síndrome del niño zarandeado, no estaríamos aquí”, ha sostenido la forense Serrat en relación al ingreso en planta de Adil tres días antes de sufrir el paro cardíaco por presentar síntomas “vinculados con el síndrome del zarandeo”. Aunque el niño estaba clínicamente bien, el episodio cardiorrespiratorio fatal y el conocimiento del fallecimiento de una hija por muerte súbita en 2016, supusieron una escalada a nivel judicial por las sospechas de maltrato que culminó con la detención de ambos progenitores el 10 de noviembre de ese año. El juez terminó por retirar la orden de alojamiento al padre, y dejó en libertad a Amna A. tras permanecer 40 días en prisión.

Amna A., acusada hoy por el presunto delito de asesinato a su hijo, viene acudiendo toda esta semana a la Audiencia Provincial sin grilletes ni Policía. Una imagen poco habitual al enjuiciar este tipo de delitos de sangre, de los más castigados en el Código Penal puesto que normalmente las pruebas recogidas durante la instrucción son tan demoledoras que los acusados asisten a su propio juicio en situación de prisión provisional. Una particularidad que, por el contrario, no sucede en esta coyuntura.

“NOS DIJERON QUE TENÍA LA CABEZA UN POCO GRANDE PERO QUE TODO ESTABA BIEN”

Al margen de los planteamientos propuestos por los peritos forenses, el Tribunal del Jurado ha podido conocer este jueves al padre de la criatura, un hombre que vino a España desde Pakistán allá por 2015 y que actualmente regenta una frutería en el barrio de Las Fuentes de la capital aragonesa. “Nos dijeron que el niño tenía la cabeza un poco grande pero que todo estaba bien”, ha relatado en referencia a las primeras revisiones del bebé en el centro de salud. El bebé fue llevado por los padres a urgencias hasta en tres ocasiones por episodios de vómitos o atragantamiento. Finalmente, fue enviado el 26 de octubre al Hospital Materno Infantil por esa hidrocefalia externa y una hemorragia en uno de los ojos. “Nos dijeron que lo iban a dejar ingresado para realizarle pruebas”, ha contado su progenitor.

Tres días después y sin tener nada que ver con el cuadro clínico anterior, el niño sufriría el episodio de paro cardiorrespiratorio que esta semana se enjuicia. “El médico dijo que se le había parado el corazón pero no sabían por qué había sido”, ha manifestado el marido de la acusada. Le dejaron ver a su hijo poco después, cuando los facultativos le habían salvado la vida, aunque con visibles daños cerebrales. “El niño estaba un poco malo, en coma, pero bien”, ha llegado a decir el padre. Días después se produciría el arresto. “Me dijeron que estaba detenido por haber matado a mi hijo”, ha expresado sin pelos en la lengua antes de aseverar que él pidió la autopsia para su hijo una vez se produjo el fallecimiento pese a que los médicos le transmitieron “que no hacía falta”.

Además de Adil y la niña fallecida por muerte súbita en 2016, el matrimonio tiene dos hijos de 10 y 6 años. “¿Cree que su mujer mató a Adil?”, ha querido saber el letrado Esteban Pendás en su última pregunta al padre. “No, no creo que ella sea capaz de hacer algo así”, le ha respondido.

“ES UNA FAMILIA CONOCIDA EN LA COMUNIDAD, NUNCA VI NADA EXTRAÑO”

El resto de testigos del entorno de la acusada no ha hecho más que promulgar “la normalidad” de la familia de Adil. “Yo les veía felices, no me lo esperaba, estaban totalmente integrados”, ha indicado una frutera del barrio y amiga. “Los niños estaban bien cuidados, eran alegres, no puedo creer que haya pasado esto, es imposible”, ha puntualizado una vecina y amiga. “Nunca vi nada extraño en ellos, son conocidos en la comunidad, una familia normal”, ha hecho saber un amigo del marido de Amna.

Despachadas las pruebas testifical y pericial, este viernes tendrá lugar la parte con más enjundia de la vista oral del procedimiento cuando, previsiblemente, el jurado popular escuchará a la acusada Amna A. Seguidamente, la documental e informes finales de las partes. Todo ello cerrará la semana hasta que el próximo lunes se entregue el objeto de veredicto y los nueve miembros del Tribunal del Jurado comiencen a deliberar.