Las obras de restauración de la ermita de Salas, en Huesca, se vieron interrumpidas por un hallazgo tan sorprendente como peligroso. Los trabajadores que realizaban tareas de mantenimiento en la cúpula del templo descubrieron un proyectil de artillería de 75 milímetros procedente de la Guerra Civil, incrustado en uno de sus laterales. De inmediato alertaron al 091 y se activó un amplio operativo policial para garantizar la seguridad en la zona.
Hasta el lugar acudieron agentes de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, quienes acordonaron la zona y desalojaron a los trabajadores mientras llegaban los especialistas TEDAX-NRBQ de la Policía Nacional. Los técnicos realizaron una inspección detallada y comprobaron que se trataba de un proyectil real, que fue retirado cuidadosamente y trasladado al campo de tiro de Fornillos, donde se llevó a cabo una explosión controlada y segura.
La Policía Nacional ha recordado que este tipo de hallazgos son más frecuentes de lo que se cree, especialmente durante obras o labores agrícolas en zonas con historia bélica. Por ello, recomiendan abstenerse de manipular cualquier artefacto sospechoso y avisar de inmediato al 091 para activar el protocolo de seguridad.
Estos proyectiles antiguos pueden conservar su carga explosiva durante décadas, por lo que cualquier intento de manipulación o desplazamiento podría causar graves daños personales o materiales. La rápida actuación de los operarios y de los agentes permitió evitar un riesgo potencial en uno de los enclaves patrimoniales más emblemáticos de la capital oscense.

