Muere un montañero navarro en Huesca tras despeñarse por una ladera de 300 metros con nieve y rocas
Un hombre de 50 años y vecino de Navarra ha muerto tras precipitarse 300 metros por una ladera de la Cresta de Culfreda, dentro del término municipal de Gistaín, en Huesca. El cuerpo sin vida fue encontrado a primera hora de la tarde del lunes tras no saber nada de él desde el pasado sábado, cuando no regresó al refugio de Tabernes.
Fue este lunes cuando se produjo la llamada en la Central COS 062 de la Guardia Civil de Huesca, por parte de un particular, alertando sobre la desaparición de un montañero desde el pasado 24 de mayo. En esa llamada se informaba que el varón había dejado su vehículo estacionado en el Refugio de Tabernes y su última posición conocida era en el Pico Culfreda (termino municipal de Gitaín), no habiendo regresado a su domicilio.
Inmediatamente, la Guardia Civil de Huesca activó un dispositivo de búsqueda en el participaron, efectivos del GREIM de Boltaña y Unidad Aérea de Huesca.
UNA LADERA 300 METROS
Finalmente, a las 14.30 horas del día de ayer, en la ladera cara sur dela Cresta de Culfreda se localizó a una persona con signos no compatibles con la vida, el cual se había precipitado unos 300 metros por una ladera de nieve y roca, siendo un varón de 50 años y vecino de Pamplona (Navarra), según fuentes del Instituto Armado.
El cuerpo del fallecido fue evacuado y trasladado en la aeronave hasta la helisuperficie de Boltaña, donde lo esperaban los servicios funerarios, para ser llevado al Instituto de Medicina de la localidad de Huesca.