La montaña no perdona: consejos de la Guardia Civil ante los aludes en el Pirineo este invierno

El riesgo de aludes sigue siendo muy alto, y la Guardia Civil de Huesca lanza de nuevo consejos y prevención. Foto: 112 Aragón
Siete personas han muerto desde diciembre en el Pirineo aragonés y la Guardia Civil recuerda las claves para minimizar el riesgo en la montaña invernal

El Pirineo aragonés vive un invierno negro marcado por los aludes. En apenas dos meses, siete personas han perdido la vida sepultadas por avalanchas en distintos puntos de la montaña altoaragonesa, una cifra que ha encendido todas las alarmas entre los equipos de rescate y las fuerzas de seguridad. En este contexto, la Guardia Civil de Huesca ha difundido un vídeo para advertir del riesgo real que existe esta temporada y pedir máxima prudencia a quienes practican actividades en la nieve.

Los diferentes episodios meteorológicos, unidos a las transformaciones internas del manto nivoso, han generado capas débiles persistentes que han incrementado la inestabilidad. Muchos de los aludes registrados han sido desencadenados por sobrecargas externas, en ocasiones al paso de los propios montañeros o esquiadores, con consecuencias fatales.

El 29 de diciembre de 2025, tres personas murieron en un alud en la zona del Pico Tablato, en Panticosa. Entre las víctimas se encontraban el pediatra y divulgador de montaña Jorge García-Dihinx, la atleta Natalia Román y Eneko Arrastua. Un mes después, el 29 de enero de 2026, otros dos jóvenes de 22 y 25 años fallecieron en el circo de Cibollés, en Cerler, mientras practicaban snowboard fuera de pista. Son solo algunos de los episodios más graves de una temporada especialmente trágica.

Ante esta situación, la Guardia Civil insiste en la necesidad de consultar siempre la previsión meteorológica y el Boletín de Peligro de Aludes antes de planificar cualquier salida. También recomienda diseñar la ruta con alternativas, adecuar la actividad a la condición física y no acudir nunca en solitario o, en su defecto, comunicar el itinerario previsto a terceros.

Para quienes practican esquí de montaña, rutas con raquetas u otras actividades en entornos no controlados, el mensaje es claro: llevar siempre el dispositivo DVA correctamente colocado, además de pala y sonda, y saber utilizarlos con soltura. En caso de avalancha, el tiempo de supervivencia es limitado y el autosocorro inmediato puede marcar la diferencia. “En la montaña no existe el riesgo cero”, recuerdan los agentes, que apelan a la responsabilidad individual en un invierno que ya ha dejado una huella imborrable en el Pirineo aragonés.