Más de medio centenar de hurtos a sus espaldas: detenido por robar en varios establecimientos de Arrabal y Delicias

Se le imputan cinco delitos contra el patrimonio en diferentes establecimientos de Arrabal y Delicias, sumando casi 4.000 euros sustraídos

Peluquerías, talleres, restaurantes, gimnasios o incluso una peluquería canina. Cualquier establecimiento podía ser objetivo del delincuente multirreincidente que ha sido detenido este martes, 17 de marzo como presunto responsable de cinco delitos contra el patrimonio en diferentes establecimientos de Arrabal y Delicias, en Zaragoza, sumando casi 4.000 euros sustraídos. El hombre, de 41 años, suma más de cincuenta antecedentes policiales por robo.

En el momento de su detención, contaban ya tres órdenes de búsqueda por robos con fuerza y hurto cometidos en la capital aragonesa. A ellos, tras la investigación llevada a cabo por los agentes judiciales de la Policía Nacional, se sumaron otros dos nuevos hurtos. Todos estos robos tuvieron lugar entre enero y febrero.

ESTOS FUERON LOS DELITOS

El primero de los hechos se produjo el pasado 30 enero en una peluquería, donde accedió al local cuando no estaba abierto al público y, tras recorrer distintas estancias, sustrajo más de 400 euros en efectivo y efectos personales del interior. Ese mismo día, accedió a las oficinas de un taller. Al ser sorprendido por un trabajador, este fingió que iba a pedir trabajo, pero en realidad ya había sustraído más de 2.000 euros de la caja registradora.

En un tercer hecho, el día 12 de febrero, el investigado accedió a un restaurante aprovechando que la persiana se encontraba entreabierta, dirigiéndose a la caja de caudales y apoderándose de más de 500 euros en efectivo. El 20 de marzo el hurto se produjo en un gimnasio, donde el investigado sustrajo una cartera con documentación personal, tarjetas bancarias y más de 600 euros en efectivo, aprovechando un momento de descuido de la víctima.

El último hecho tuvo lugar en una peluquería canina, el pasado 26 de febrero. En esta ocasión, la empleada lo sorprendió en la zona de caja, pero el presunto autor fingió ser un cliente, llegando a facilitarle datos ficticios para concertar una cita. Posteriormente, la víctima descubrió que se había apoderado del dinero de una hucha, con más de 300 euros.

El detenido pasó a disposición de la autoridad judicial competente, el Tribunal de Instancia en funciones de guardia, quedando posteriormente en libertad con cargos.