La Justicia de Zaragoza continúa sin poder resolver la oleada de hurtos que sufrió una tienda de Puerto Venecia en 2020

La falta del intérprete de árabe y dos testigos del caso obligó a suspender el juicio en Zaragoza por una serie de hurtos cometidos en Puerto Venecia.
La falta del intérprete de árabe y dos testigos del caso obligó a suspender el juicio en la Ciudad de la Justicia de Zaragoza

Una oleada de robos en una conocida y concurrida tienda del centro comercial de Puerto Venecia de Zaragoza que tuvo lugar entre agosto y noviembre de 2020, continúa sin poder resolverse en los juzgados de lo penal de la capital aragonesa. En el banquillo hay dos hombres de origen argelino, acusados de un delito continuado de hurto y para los cuales la Fiscalía pide 18 meses de cárcel a cada uno. El valor de los presuntos productos sustraídos (cazadoras, bolsos, pantalones e incluso lencería) asciende a más de 2.000 euros distribuidos en durante cinco días distintos. Cuando se produjo la detención de dos de ellos tras establecer un dispositivo de vigilancia, la Policía les intervino un gancho para desactivar alarmas.

A la vista oral del juicio, fijada para este miércoles, acudieron los dos acusados, representados por los abogados Carmen Sánchez Herrero, Luis Ángel Marcén y Juan Carlos Macarrón. Aún así se tuvo que suspender porque ni el intérprete de árabe ni dos testigos de la causa (un policía y una vigilante de seguridad) se presentaron en el Juzgado de lo Penal nº6 de Zaragoza.

LA POLICÍA ESTABLECIÓ UN DISPOSITIVO DE VIGILANCIA EN PUERTO VENECIA

Precisamente fue la vigilante de seguridad del establecimiento comercial una de las denunciantes de los hurtos y quien puso en alerta a la Policía tras comprobar el género sustraído los días 6 y 7 de octubre y las cámaras que situaban a Farouk N. junto a otro hombre que ya ha sido absuelto de esta causa en el momento de los hechos. Según uno de los primeros atestados policiales al que ha tenido acceso ARAGÓNPRESS, la de seguridad llegó a observar cómo estos varones entraban con las manos vacías y se iban de la tienda “cargaban la ropa en bolsas vacías de otros establecimientos e incluso en mochilas vacías”.

Unos días más tarde, el 10 de octubre y tras dar aviso a la Policía, la vigilante volvió a observar cómo estos dos individuos entraban de nuevo a la tienda de ropa de Puerto Venecia, por lo que una patrulla de agentes les identificó. Aún así, en ese momento no se les intervino ningún artículo robado más que unas cazadoras que ambos llevaban puestas y que según las diligencias podrían coincidir con algunos productos del género robado anteriormente. Asimismo, llevaban encima un gancho desalarmador para neutralizar sistemas de alarma de prendas.

UN TERCER ACUSADO YA FUE ABSUELTO POR FALTA DE PRUEBAS

De esta manera, el escrito de Fiscalía situaba a Younes (hombre ya absuelto) y Farouk N. como autores de los robos cometidos los días 6 y 7 de octubre de 2020, donde presuntamente se apoderaron de productos por valor de 544,80 euros y 534,82 euros, respectivamente. Después de ser identificados el día 10 aunque sin ninguna prenda hurtada, el 4 de noviembre de ese mismo año, Mohamed S. acudió a la tienda para presuntamente sustraer género por importe de 229 euros. Tres días más tarde, el ambos se personaron de nuevo en la tienda y se apoderaron supuestamente de efectos por valor de 639,82 euros.

El 9 de noviembre, sin ánimo de parar en sus peripecias, Younes y Mohamed habrían regresado y, puestos de común acuerdo, habrían robado de nuevo prendas y productos por valor de 313,93 euros. Esta vez serían interceptados por los vigilantes de seguridad, quienes recuperaron los efectos, y además uno de ellos portaba encima varias prendas robadas de días anteriores.

Pese a la suspensión del juicio hasta nuevo aviso, los acusados se enfrentan a un delito de robo continuado. Younes B. fue absuelto en 2022 de todos los robos, no quedando acreditada su participación. Por tanto, quedarían Farouk N. y Mohamed S., procesados por participar en tres hurtos cada uno. Para cada uno la Fiscalía pide un año y medio de cárcel y una responsabilidad civil a modo de indemnización a la tienda de 1.948,44 euros de manera conjunta y solidaria.