Zaragoza.- Dos personas están siendo investigadas por el Seprona de la Guardia Civil como presuntas autoras de un delito de falsedad documental tras trasladar un caballo a un matadero de Zaragoza para que fuera sacrificado. La documentación que presentaron contenía diversas irregularidades y podría haber sido manipulada.
Estas irregularidades fueron notificadas a los agentes el pasado 27 de marzo por parte del Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón. Tras la investigación, se pudo verificar que la documentación presentada había sido falseada. El año de nacimiento no correspondía, lo mismo que las fotografías presentadas y varias hojas de la identificación que habían sido cortadas o arrancadas.
Con los datos presentados, se desconocía quienes eran los posibles propietarios anteriores o la administración veterinaria recibida, lo que podría determinar si el animal valía para el consumo humano. También se detectó que la acreditación había sido firmada por una persona distinta al propietario del caballo.
Las investigaciones recabadas evidenciaban un presunto delito de falsedad documental, por lo que los especialistas del Seprona se trasladaron a Navarra, lugar donde se ubica la explotación de procedencia del animal y donde residen los dos sospechosos de manipulación de la documentación. Allí se les tomo declaración para ser posteriormente investigado por la Guardia Civil.
Debido a la información desconocida y tras la valoración de Servicios Veterinarios, se optó por no garantizarse como apto para el consumo humano.