El Inspector Jefe de Policía que desarticuló bandas que estafaban en cajeros: “Son auténticos magos, muy rápidos"

El Grupo de Delincuencia Itinerante de la Policía Nacional de Aragón ha detenido a seis delincuentes especializados en el robo y estafa de tarjetas bancarias en cajeros mediante el método "scalping" operando en ciudades de toda España
El Inspector Jefe del Grupo de Delincuencia Itinerante explica cómo los delincuentes estafaban a sus víctimas con el método "scalping". Foto: Pilar Álvarez
photo_camera El Inspector Jefe del Grupo de Delincuencia Itinerante explica cómo los delincuentes estafaban a sus víctimas con el método "scalping". Foto: Pilar Álvarez

Gonzalo De Miguel es el Inspector Jefe del Grupo de Delincuencia Itinerante de la Jefatura Superior de Policía de Aragón, responsable de desarticular dos bandas peruanas que operaban en Zaragoza especializadas en la sustracción de tarjetas bancarias en cajeros mediante el método del “scalping”. “No son delincuentes violentos, sino habilidosos. El cambiazo se produce en apenas tres segundos, es como un truco de magia”, ha afirmado el Inspector Jefe a los medios. Este grupo especializado de la Policía Nacional que cuenta con doce efectivos apenas cuenta con un año de experiencia desde su creación, aunque su efectividad desde entonces es incuestionable, con operaciones que pueden alargarse incluso meses.

“El cajero es un punto débil en lo que a seguridad se refiere”, ha explicado el Inspector Jefe Gonzalo De Miguel, quien también advierte a los ciudadanos “el especial cuidado que hay que tener y atender a todo el ambiente que rodea el cajero y, sobre todo, nunca soltar la tarjeta bancaria”. El modus operandi de estos grupos es muy específico y se basa en el engaño y distracción a la víctima. Una vez dan el cambiazo por una tarjeta casi idéntica y haberse fijado en el código PIN, la retirada de dinero en efectivo comienza. Entre las dos operaciones hay seis detenidos, dos en Zaragoza el pasado mes de diciembre y cuatro en Madrid el pasado enero. Aún se buscan a dos personas más.

“La media de dinero que las víctimas suelen perder se sitúa entre 2.000 y 2.500 euros, aunque el máximo en estas dos operaciones han sido los 18.000 euros que robaron a una persona que no tenía puesto un límite de retirada de efectivo en su cuenta bancaria”, ha señalado el Inspector de la Policía Nacional. La investigación se inició en agosto pasado en Zaragoza, aunque al tratarse de grupos itinerantes, las pesquisas condujeron a los agentes hasta Alicante. “La colaboración con otras Jefaturas de otros puntos del país ha sido inmejorable, y los desplazamientos entre territorios han sido constantes”.

Gonzalo De Miguel es el Inspector Jefe del Grupo de Delincuencia Itinerante de la Jefatura Superior Policía de Aragón. Foto: Pilar Álvarez
Gonzalo De Miguel es el Inspector Jefe del Grupo de Delincuencia Itinerante de la Jefatura Superior Policía de Aragón. Foto: Pilar Álvarez

Precisamente en la ciudad levantina uno de los policías del Grupo de Delincuencia Itinerante de LA Jefatura Superior de Aragón resultó lesionado en un pie cuando intentaba detener a los delincuentes que intentaban darse a la fuga y pasaron con su vehículo por encima del agente. “Uno de los detenidos nos llegó a felicitar por el trabajo que habíamos hecho la Policía, ya que nunca ha antes les habían pillado”, ha bromeado el Inspector Jefe, Gonzalo De Miguel, que también ha agradecido a las entidades bancarias por su colaboración.

EL MÉTODO “ESCALPING”: RAPIDEZ Y GRAN HABILIDAD VERBAL, CASI MAGIA

Los dos grupos desarticulados, a los que se les imputan delitos de estafa y pertenencia a grupo criminal, llegaron cometer 120 hechos delictivos mediante el método “scalping” en cajeros automáticos. Tras más de 300 horas de visionados de cámaras de seguridad se estableció un dispositivo policial para la localización y detención de los presuntos autores, que culminó el pasado 24 de enero en la localidad de Madrid. El perjuicio económico del total de las víctimas supera los 85.000 euros.

El “scalping” es una técnica delictiva que consiste en sustraer la tarjeta bancaria de la víctima mediante distracciones, para posteriormente observar el número personal (PIN) cuando el usuario intenta realizar una extracción en el cajero con una tarjeta previamente cambiada. “Son auténticos magos, muy hábiles verbalmente y en cuestión de segundos dan el cambiazo a la tarjeta de la víctima”, ha sostenido el Inspector Jefe. Una vez en posesión de la tarjeta y el PIN, los delincuentes realizan extracciones de efectivo hasta que la tarjeta es desactivada o se queda sin saldo. Este grupo seleccionaba principalmente a personas de avanzada edad, más vulnerables a la hora de manipular los cajeros automáticos.

“SON GRUPOS MUY ACTIVOS, SIN QUE ESTÉN RELACIONADOS ENTRE ELLOS

Los delincuentes solo se dedicaban a esto, “de lunes a viernes salían desde la capital española para cometer este tip de actos”, apunta el Inspector, que ha matizado que “no hay relación entre las dos bandas desarticuladas, lo que es preocupante”. Desde Valencia a Zaragoza, pasando por Tarragona, Barcelona o Santander, los estafadores prefieren las ciudades antes que los pueblos como lugares para cometer los delitos, ya que así pasan más desapercibidos. La dirección de la operación nacional se ha llevado a cabo desde la capital aragonesa, ya que fue el Grupo de Delincuencia Itinerante quien detuvo a los primeros delincuentes.

Son grupos especializados y multirreincidentes que, debido a su alta movilidad internacional y a la ausencia de antecedentes en España, pueden desplazarse y cometer delitos en todo el territorio nacional sin ser detectados. La composición de estas redes criminales es mixta, y “ha habido casos en los que operan un padre y un hijo o incluso matrimonios”, ha manifestado el Inspector Jefe De Miguel, que reconoce que los delincuentes son “tanto hombres como mujeres”.

Esta es la segunda desarticulación de un grupo especializado en “scalping” desde diciembre, cuando fueron detenidos dos miembros en la denominada Operación Tamariz en la ciudad de Zaragoza. A esta banda se le atribuyeron 54 delitos cometidos también en diferentes provincias alcanzando un botín que superaba los 65.000 euros. A cada una de las dos bandas desarticuladas se les atribuye 54 y 59 delitos de estafa continuada, respectivamente.

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