Un hombre se enfrenta a nueve años de prisión por violar a una prostituta en un club de Zaragoza

Nueve años de cárcel. Es la pena que solicitan la Fiscalía y la acusación particular para Javier C. H. por, presuntamente, agredir sexualmente a una prostituta de un club de la capital aragonesa. El acusado niega los hechos que ocurrieron el 31 de enero de 2015 alrededor de las 11.00 horas cuando el establecimiento estaba cerrado.

Zaragoza.- Javier C. H. ha negado este miércoles, ante los magistrados de la Audiencia Provincial de Zaragoza, que el 31 de enero de 2015 violara en el club Euro a una prostituta. Sin embargo, la Fiscalía y la acusación particular, ejercida por el letrado Enrique Puértolas, no lo creen así y piden para él nueve años de cárcel por un delito de agresión sexual.

El Ministerio Público reclama además una indemnización de 5.000 euros y el abogado de la víctima, otra de 20.000 euros. Por su parte, la defensa, ejercida por el letrado Santiago Gimeno, ha pedido su absolución.

Javier C. H., que ha pasado más de un año en prisión provisional por estos hechos, ha relatado que, sobre las 11.00 horas del 31 de enero de 2015, él y otros cuatro amigos que habían pasado la noche anterior de fiesta en Monzalbarba llegaron al club y "todo estaba abierto". Según el propietario del establecimiento, el horario del establecimiento era de 17.00 a 3.00 horas.

Javier C. H. ha explicado que había bebido y tomado drogas y ha asegurado que no recuerda con exactitud lo sucedido. "Tengo muchas lagunas", ha dicho. Según su versión, entró a una habitación en la que había una mujer sentada viendo la televisión. Ésta, siempre según su declaración, le "cogió la cartera" y le pidió que se desnudara. El procesado ha negado que le mordiera el labio, le arañara el cuello, le introdujera los dedos en la vagina y que le cogiera del pelo.

El acusado recuerda así que se despertó vestido -excepto la chaqueta y los zapatos- y se marchó de la habitación después de que la mujer le devolviera su cartera. Ha reconocido también que un hombre llamó a la puerta -el encargado de mantenimiento- y habló con la víctima.

Tras un biombo, la víctima ha asegurado que "estaba dormida" cuando Javier C. H. entró a su habitación. Según ha explicado al tribunal, el acusado le empujó a la cama y llegó a hacerle una felación. Ésta le colocó dos preservativos, uno de los cuales él se quitó. Profilácticos que después encontró la Policía en un cubo de basura y uno de los cuales contenía semen del procesado.

La víctima ha asegurado que lo que hizo con el acusado lo hizo "porque tenía miedo" y estaba "asustada". Así, ha asegurado que después de lo sucedido se marchó del club, algo que ha corroborado el propietario, quien ha explicado que fue él quien le animó a denunciar lo ocurrido.

El médico forense Salvador Baena ha explicado que cuando la exploraron estaba "nerviosa", "inquieta", "indignada" y que las lesiones que refería "eran absolutamente compatible" con lo que constataron en la exploración.