Un hombre de Ejea, al banquillo por tener casi dos millones de archivos pedófilos: “Me encontré varios discos duros en la basura"

El abogado defensor pide la absolución de este hombre de Ejea de los Caballeros
Casi 500 archivos descargados tenían nombres como “Hermosas niñas prostitutas rusas”, “niñas de 8 a 13 años violadas” o “perrita de 11 años pornografía infantil”

Un aviso procedente de la embajada de EE.UU. puso en alerta al Grupo de Delitos Tecnológicos acerca de la subida a Google Drive de 49 archivos de pornografía infantil desde el móvil de un vecino de Ejea de los Caballeros a mediados de 2020. Durante la entrada y registro de su casa, se encontraron más de 1,8 millones de archivos con imágenes y vídeos de contenido pedófilo, algunos de ellos con “prácticas especialmente degradantes para menores”, según ha apuntado la fiscal este jueves en la Audiencia Provincial de Zaragoza.

El acusado ha alegado “no saber cómo pudo acabar ese contenido” en hasta seis discos duros intervenidos después de afirmar “que solo consume porno de adultos y que dos de las memorias las recogió de un contenedor”. Piden siete años de cárcel para él por tenencia y difusión de este tipo de material.

“LO QUISE ELIMINAR Y ME PUSE NERVIOSO”

“Los quise eliminar del teléfono, me puse nervioso y se subieron a mi cuenta privada”, ha explicado este hombre procedente de Ejea por las 23 fotos y 26 vídeos de pornografía infantil que subió a Google Drive, el clásico servicio de almacenamiento en la nube, y los cuales motivaron las posteriores pesquisas. “Es absolutamente imposible una selección involuntaria o por error, hacen falta demasiados pasos hasta completar la acción”, ha contradicho el instructor de las diligencias ante los magistrados de la Sección Tercera.

Fue el registro de su domicilio lo que desveló los casi dos millones de archivos almacenados en en seis discos duros, dos internos y cuatro externos, lo que hizo llevarse las manos a la cabeza a la Policía Nacional por los crudos y graves archivos hallados. De su análisis se encargó la Policía Científica, logrando averiguar que en uno de ellos se había instalado el programa Ares, comúnmente conocido por su uso para descargas ilícitas. Del examen se logró saber los casi 500 archivos descargados bajo nombres como “Hermosas niñas prostitutas rusas”, “niñas de 8 a 13 años violadas” o “perrita de 11 años pornografía infantil”.

“PARTE DEL CONTENIDO ES ESPECIALMENTE DEGRADANTE PARA LAS VÍCTIMAS”

“Parte del material correspondía con abuso infantil especialmente degradante, con víctimas de 0 a 5 años”, ha subrayado la fiscal durante el juicio. Los cinco discos duros restantes completan la investigación hasta los más de 1.863.000 millones de archivos pedófilos incautados. “Tal cantidad de material no se ha podido conseguir en un día o dos”, ha señalado otro perito de la Policía Científica.

La otra arista del procedimiento judicial ha consistido en discernir si realmente todos o parte de los archivos fueron compartidos por el acusado. “Para bajar o descargar ficheros de la plataforma Ares es condición necesaria compartirlos”, ha explicado el perito informático, por lo que no quedaría probada de manera certera la difusión, más allá de los 49 archivos pedófilos subidos a Drive. “Yo solo consumo porno de adultos, de infantil no descargo, pero igual algún enlace me ha llevado ahí por error”, ha declarado el acusado, quien ha asegurado “no tener idea de informática”.

La representante del Ministerio Público solicita una pena de siete años de cárcel y considera que “la difusión consciente del material ha quedado acreditada”. Por su parte, el abogado defensor sostiene que la divulgación del contenido pornográfico infantil “no ha quedado probada”, ni la del programa Ares, “ya que se pueden difundir automáticamente”, ni la de los 49 archivos subidos a Google Drive, puesto que “nunca se llegó a realizar el análisis del teléfono móvil del acusado”. Por ello, pide la absolución para su representado o una multa de 1.080 euros alternativamente.