El hijo del acusado por la reyerta mortal en Ejea: “Cogí la escopeta por miedo, temía por mi vida”
Nueva sesión por la reyerta en Ejea de los Caballeros entre dos clanes que acabó con la muerte de un joven de 21 años. En una mañana algo más tranquila que días en anteriores, el jurado popular ha escuchado las declaraciones sobre los hechos, sucedidos en febrero de 2021, que han aportado tanto el hijo del autor de los disparos como los tres amigos de la víctima mortal y presuntos asaltantes de la morada situada en las Cinco Villas. Con dos versiones claramente enfrentadas, David G. H., quien está imputado por la acusación particular que representa al fallecido, ha sostenido que cogió una de las escopetas después de la reyerta “por miedo a que el resto de asaltantes volvieran a por el cuerpo del difunto”, el cual yació en el suelo hasta que lo arrastró fuera de su casa, dejándolo tendido en el portal hasta la llegada de la Policía Local y Guardia Civil.
Sin embargo, Jonathan G. B., Noé C. B., y Ángel C. C. han presentado una narración completamente contraria sobre lo sucedido. Éste último recibió también un disparo en el hombro por parte de Alfonso Tomás G. G., autor confeso de la muerte de Manuel C. H., alias Mikel, única víctima mortal de esta enrevesada trifulca. “No sé si fueron uno o dos disparos. Me quedé sordo y paralizado”, ha dicho el hijo del acusado de homicidio esta mañana en la Audiencia Provincial de Zaragoza. Momentos después, arrastró el cuerpo del fallecido hasta el exterior de la casa, como así lo ratificaron los agentes de la Policía Local de Ejea que llegaron los primeros al lugar del crimen.
Los mismos agentes llamaron a la puerta de la casa de Alfonso, David y el resto de la familia que también se encontraba en el interior, y para su sorpresa, fue el hijo mayor quien les recibió encañonando una de las tres escopetas que más tarde se supo que había en la casa. “Cogí la escopeta por miedo a que los asaltantes volvieran, nos superaban en número y temía por mi vida”, ha dicho ante el magistrado Alfredo Lajusticia, quien preside este juicio por Tribunal del Jurado.
NUMEROSAS CONTRADICCIONES
Los miembros del jurado, que decidirán el destino de los cinco acusados por esta causa, han presenciado las numerosas contradicciones vertidas esta mañana y las cuales han sido señaladas ante el juez tanto por la Fiscalía; la abogada defensora de Alfonso G. G. y su hijo, Marina Ons, y la letrada que representa a los familiares del difunto Manuel C. H., Jennifer Gil. Varias de ellas se han referido a si realmente el grupo de asaltantes que acudieron de madrugada a la casa del autor del disparo y su familia llegó a entrar al domicilio.
“Antes estábamos haciendo una barbacoa en Gallur hasta que Mikel nos dijo que fuéramos a Ejea porque teníamos que hablar una cosa con David”, ha señalado Jonathan G. B., uno de los acusados. Sin embargo, y tal y como ha apuntado la fiscal, durante la fase de instrucción éste reconoció en varias ocasiones “que Mikel les dijo que quería pegarse con David”. “Yo había entendido que Mikel y David tenían que hablar algo de un tema de chicas, pero no sé más”, ha manifestado Ángel C. C., otro de los imputados.
Por su parte, el magistrado Alfredo Lajusticia ha recordado al jurado popular que “por mucho que consten las contradicciones, las pruebas y declaración que tienen validez son las que tienen lugar en la vista oral de este juicio”.
“A mi hija la rechazaron porque con 14 años tuvo una relación y no llegó virgen al matrimonio”, explicó la mujer del autor de los disparos y matriarca de la casa, Divina Hernández, durante su declaración la semana pasada. Este sería el motivo detrás de toda la trifulca que terminó con la muerte de Manuel C. H., alias Mikel, excuñado de una de sus hijas. Se trata de Amanda, descendiente del matrimonio entre Alfonso y Divina y que mantenía una relación con el hermano de la víctima. “La despreciaron desde el principio por esa razón”, ha apuntado también la mujer del autor de los disparos, que ha reconocido a los otros tres acusados (Jonathan, Ángel y Noé) en la sala como los asaltantes de su domicilio.
“A MANUEL LO QUERÍA TODA LAS CINCO VILLAS, ERA UN CHICO EJEMPLAR”
Los presuntos asaltantes, defendidos por los letrados Felipe Lafuente y Javier Elía, han insistido ante las preguntas de todas las partes que ellos “no acudieron a la casa con palos y varas”, como sin embargo apuntan tanto la Fiscalía como la abogada de Alfonso G. G. y su hijo, Marina Ons, que sostienen que hubo una pelea en el salón de la planta baja de la casa y que ese fue el motivo por el cual Alfonso comenzó a disparar con la escopeta.
“Alfonso nos abrió la puerta con escopeta en mano y abriendo fuego”, ha afirmado Ángel C. C., quien también ha expuesto cómo, tras el primer disparo que se incrustó en el pecho de Manuel, acabando con su vida, “le vi caer y al ir a cogerle recibí el disparo en el hombro”. “El disparo fue totalmente sorpresivo y en la calle. Si no llego a estar agachado también hubiera muerto”, ha mantenido uno de los tres acusados de una de las partes en esta disputa de clanes. “A Manuel lo querían en toda las Cinco Villas, era un chico ejemplar y no conflictivo”, ha expresado Ángel sobre su primo antes de afirmar que él no cogió ningún palo ni vara y estar “en shock desde lo ocurrido”.
MAÑANA SERÁ LA ÚLTIMA SESIÓN DEL JUICIO
Mañana se reanuda el juicio con la última sesión de este prolongado juicio con los alegatos finales de todas las partes, que modificado algunas de sus conclusiones y solicitudes de penas finales. Para Alfonso Tomás G. G. (autor de los disparos) la fiscalía pide ocho años de cárcel por homicidio y lesiones con arma de fuego a Ángel. La abogada Jennifer Gil que representa a Mikel (el fallecido Manuel C. H.) eleva los hechos enjuiciados a asesinato y pide 20 años de cárcel tanto para Alfonso como para su hijo David. En caso de que el jurado considere que se trata de un homicidio, pide 15 años para ambos; y en caso de no absolver a David del homicidio, 10 años por cómplice. La abogada de ambos, Marina Ons, pide la absolución para sus dos clientes al considerar que se trata de “legítima defensa”.
La misma letrada, que también ejerce de acusación particular contra Jonathan G. B., Noé C. B., y Ángel C. C., pide penas de prisión por delitos de lesiones y allanamiento de morada para los tres, incluyendo la agravante de superioridad personal al considerar que fueron cuatro contra dos. La fiscal ha añadido, además de los delitos de lesiones contra los tres asaltantes, el delito de allanamiento de morada. Por todo ello pide cuatro años de prisión para cada uno, órdenes de alejamiento respecto a Alfonso y su familia y hasta dos multas por cada delito.