Hallan cuatro crías de cernícalo protegido en la Torre Santiago de la Basílica del Pilar de Zaragoza
Un nido con cuatro ejemplares de cernícalo vulgar fue hallado el pasado mes en la Torre Santiago de la Basílica del Pilar de Zaragoza, que actualmente se encuentra en obras de restauración. Fueron los albañiles quienes encontraron a la especie protegida y tras dar conocimiento al Seprona de la Guardia Civil, se acotó la zona para evitar el paso de los trabajadores y garantizar el bienestar de las crías.
Aunque la información sobre este hallazgo ha trascendido este jueves, fue hace alrededor de dos semanas cuando los encargados de las obras de restauración de las torres de la Basílica de la Virgen del Pilar comunicaron a las autoridades la localización del nido con crías de cernícalo, concretamente en la Torre Santiago.
LAS CRÍAS DE CERNÍCALO SE ENCONTRABAN A MÁS DE 50 METROS DE ALTURA
El nido, con cuatro crías de pocos días de vida, se encontraba oculto en una oquedad tras uno de los elementos ornamentales de la torre, a más de 50 metros de altura. La Torre Santiago, construida en 1715, es la más antigua del conjunto monumental del Pilar y alcanza una altura total de 92 metros.
Debido al estado de vulnerabilidad de esta especie y a su sensibilidad ante la alteración del hábitat, los agentes del Seprona acordonaron la zona para impedir el paso de trabajadores y minimizar cualquier tipo de molestia a los polluelos durante su periodo de desarrollo.
Este tipo de intervenciones son clave para garantizar la cría y conservación de especies protegidas en entornos urbanos, especialmente cuando se producen hallazgos inesperados en edificaciones históricas, como ha ocurrido en este caso con el emblema religioso y turístico de Zaragoza.
Los hechos han sido puestos en conocimiento del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga), que establecerá las pautas a seguir para proteger el entorno del nido hasta que las aves completen su etapa de cría y puedan abandonar el lugar por sí mismas.
Gracias a la rápida colaboración entre los operarios de la obra y el Seprona, se ha podido evitar una intervención perjudicial para los animales. La actuación pone en valor el equilibrio entre la restauración patrimonial y la conservación del entorno natural en espacios urbanos.