Gabriel Rodríguez, de la Unidad Aérea: “Si no fuera por el helicóptero, habría rescates que tendrían otro final”

Lleva más de una década formando parte de la Unidad Aérea de la Policía Nacional, y señala que entre los elementos necesarios para ser piloto de helicóptero destacan la orientación, la tranquilidad, la pasión y el hablar inglés
photo_camera A bordo del helicóptero Cóndor, Gabriel Rodríguez patrulla Zaragoza con la Unidad Aérea de Aragón de la Policía Nacional.

En lo alto del cielo zaragozano, un helicóptero sobrevuela las plazas, calles y avenidas mientras cientos de personas se desplazan entre colores, música y aromas característicos de las Fiestas del Pilar. La Unidad Aérea de la Policía Nacional no solo vigila desde el aire el transcurso de los eventos multitudinarios, sino que también se convierte en un aliado crucial para prevenir avalanchas humanas, detectar peleas y guiar a las patrullas en tierra hacia situaciones que a simple vista pasarían desapercibidas. Desde su cabina, el piloto tiene en sus manos la seguridad de miles de personas, combinando destreza, rapidez y una mirada panorámica que transforma lo invisible en información vital.

Gabriel Rodríguez, con más de diez años de experiencia como piloto de la Policía Nacional, comparte cómo la vocación y la formación se unen en esta unidad singular. Desde rescates en zonas inaccesibles hasta el seguimiento de vehículos durante delitos, su día a día mezcla adrenalina y responsabilidad. Este año recibió, junto al resto de la Unidad Aérea y miembros de la Unidad de Intervención Policial (UIP), la Medalla de Aragón por su inconmensurable labor en Catarroja, en la Comunidad Valencia, tras la tragedia de la Dana. Asturiano de nacimiento, se siente un aragonés más, tierra donde ya suma más de ocho años a bordo del helicóptero Cóndor, “Ángel-28”.

PREGUNTA.-¿Cómo nació su afición por volar y cómo llegó a la Unidad Aérea?

RESPUESTA.-Mi afición empieza de niño, recuerdo que con once años hacía maquetas de aviones de radiocontrol y a los trece o catorce ya empecé a volar en Asturias con mi tío en ultraligeros, en el Aeródromo de La Morgal. Siempre miraba los aviones en el cielo y hasta que no se perdieran de vista no dejaba de mirar. Ahora, con 45 años, me sigue pasando. Entré en la Policía Nacional, me formé como piloto comercial de helicóptero y llevo diez años en la Unidad Aérea, ocho de ellos en Zaragoza. Siempre quise unir mis dos pasiones, el volar y el ser policía, y aquí estoy.

Gabriel Rodríguez, el primero por la derecha, es uno de los pilotos de la Unidad Aérea en Aragón. Foto: J. M.
Gabriel Rodríguez, el primero por la derecha, es uno de los pilotos de la Unidad Aérea en Aragón. Foto: J. M.

P.-¿Qué formación y proceso son necesarios para ser piloto en la Policía?

R.-Primero hay que ser policía, ese el primer paso que ha de darse. Luego es un proceso interno, una especie de oposición y te presentas con varios compañeros, hay distintas categorías que generalmente son escala básica y escala ejecutiva. Haces los exámenes y a partir de ahí los superiores hacen la selección. Una vez pasada la selección de pilotos, te formas en la parte teórica del transporte de línea aérea, y por ejemplo nosotros tenemos una titulación como la de un piloto de Iberia, de Aviación Civil, por poner un ejemplo. Lo único que el nuestro está adaptado al helicóptero. Después ya iría la práctica con muchas horas de vuelo hasta que finalizas el curso.

Siempre miraba los aviones en el cielo y hasta que no se perdieran de vista no dejaba de mirar. Ahora, con 45 años, me sigue pasando

P.-¿Qué cualidades considera imprescindibles para este trabajo?

R.-Considero que un buen piloto tiene que ser una persona tranquila, y además te tiene que gustar porque no todos los días son “sol y moscas”, hay días que se debe salir a volar con mucho viento o la nubosidad, pero, sobre todo, es precisa la orientación en un piloto. Hablo del control del espacio, porque nosotros volamos en áreas muy congestionadas, como Madrid, donde hay muchísimo tráfico. En definitiva, creo que son las dos habilidades de un piloto, la tranquilidad y la orientación.

P.-¿Puede compartir un rescate que le marcara?

R.-Pues tengo un recuerdo muy bonito, el cual recordaré toda mi vida, sobre un señor del Hospital Universitario Royo Villanova. El hombre tenía una especie de Alzheimer y por la noche y salió caminando del hospital, se perdió y cuando lo encontramos gracias al helicóptero llevaba dos noches al raso. Lo encontramos con vida, fue muy emotivo poder comunicarle a su familia que habíamos lo logrado y encontrado sano y salvo. Sin el helicóptero no hubiéramos sido capaces de que ese rescate terminara con final feliz, era casi imposible verlo desde tierra.

La plaza de España de Zaragoza, vista desde el helicóptero de la Policía Nacional. Foto: J. M.
La plaza de España de Zaragoza, vista desde el helicóptero de la Policía Nacional. Foto: J. M.

P.-¿Y alguna intervención contra delincuentes?

R.- Sí, recuerdo como en Zaragoza participamos en una persecución. Estábamos en el aire cuando nos avisaron de un coche que había robado en una tienda de Apple y el vehículo había huido. Logramos interceptarlo en el polígono Plaza con apoyo de las patrullas terrestres. La coordinación aire-tierra fue clave.

P.-En grandes eventos como las Fiestas del Pilar, ¿cómo apoyan desde el aire?

R.-Pues nuestra función principal es el apoyo a las unidades terrestres y en este caso este helicóptero tiene un sistema de videocámara con el cual transmitimos imágenes en directo. En todo momento nuestros jefes, desde la Jefatura Superior de Policía Nacional de Aragón, tienen la visión general, estando en tierra, de lo que ve el helicóptero. Incluso nos pueden pedir cualquier colaboración de trasladares la imagen que quieren en concreto o en directo. Esa imágenes en directo sirven al puesto de mando para regular flujos y evitar avalanchas. Desde arriba vemos dónde se aprieta la gente y avisamos para que reorganicen accesos y pasillos.

Para formar parte de la Unidad Aérea es recomendable tener una carrera y es imprescindible saber inglés

P.-¿Qué tecnología ha cambiado su día a día?

R.-La cámara ha mejorado muchísimo, con una mejor definición y térmica más fina. Todo eso hace más eficaz el servicio que damos a los compañeros en tierra.

P-.¿Qué consejo daría a quien sueña con entrar en la Unidad Aérea?

R.-Que estudie mucho, que fortalezca el inglés y que lo intente. Es una unidad muy bonita para quien quiere compaginar ser policía y piloto. Y el inglés es que ahora es necesario para todo, aquí te lo requieren para unas competencias lingüísticas para poder tener nuestras licencias. También es recomendable tener una carrera o grado universitario.

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