HABLA DE UNA "TRAMA" CONTRA ÉL

El funcionario que grabó a sus compañeras instaló cámaras por "miedo"

El exjefe de la Oficina de Tráfico de la Policía Local acusado de grabar a sus compañeras por debajo de la falda ha asegurado este lunes que instaló cámaras en su despacho "por miedo" y para "protegerse" creyendo que había "una trama" contra él. Fiscalía pide cuatro años de cárcel y la acusación particular, 24.

Zaragoza.- El exjefe de la Oficina de Tráfico de la Policía Local de Zaragoza acusado de grabar a catorce compañeras por debajo de la falda sin su consentimiento, en 2016, ha admitido este lunes que instaló cámaras en su despacho para "protegerse" ante el "miedo" que sentía de los ciudadanos, de sus compañeras e incluso de los policías locales que le pudieran pedir "cosas que no podía hacer como instructor del procedimiento".

Quería dejar constancia de posibles agresiones porque, según ha dicho, "estaba convencidísimo de que había como una trama para quitarme de en medio". "Estaba totalmente obsesionado y tenía muchísimo miedo", ha asegurado este funcionario, Jesús Javier V. R., para quien Fiscalía pide cuatro años de prisión por catorce delitos contra la intimidad. La acusación particular, que ejerce la abogada Olga Oseira en nombre de ocho víctimas, eleva su petición a 24 años de prisión.

A preguntas del presidente del tribunal que juzga este asunto en la Audiencia de Zaragoza, Jesús Javier V. R., de 53 años, ha reconocido que no se le ocurrió pedir a sus superiores que instalarán cámaras de seguridad

A primera hora de la mañana y "con cualquier excusa relacionada con el trabajo", denuncian las víctimas, el acusado solía llamarlas. Todas ellas auxiliares administrativas que solían llevar falda o vestido. Utilizando un bolígrafo cámara que ubicaba en una papelera, entre otros lugar, el acusado las grababa y después veía esas imágenes.

Jesús Javier V. R. ha explicado que solía tener problemas con el alcohol y ha argumentado que "la mayoría" de las grabaciones eran de cintura para arriba. En el registro de su despacho, la Policía encontró más de 5.000 fotos y más de 200 vídeos en los que se veía la entrepierna de varias mujeres y su ropa interior. Otros vídeos no se pudieron abrir, pero tenían el nombre de mujeres coincidentes con el de sus compañeras. El acusado asegura que él no tenía fotografías y que los vídeos los borraba tras visionarlos.

El caso se destapó cuando dos trabajadoras vieron a Jesús Javier V. R. visualizando uno de los vídeos con imágenes de una de sus compañeras. Antes, le vieron colocar "un bolígrafo" en un bolso que situaba encima de la repisa de la ventana. "Llamó a una compañera, estuvieron hablando y cuando ella salió vimos que él desmontaba el bolígrafo, quitaba una tarjetita y la colocaba en el ordenador", ha explicado una de las denunciantes. La pantalla del ordenador de Jesús Javier V. R. se reflejó en el cristal y la denunciante, junto a otra compañera, vio "un trozo de carne, como un muslo o una pierna" que "por el color del vestido" que también se veía pertenecía a la auxiliar que había entrado al despacho.

Decidieron denunciar ante la Policía Nacional. Desde la Unidad de Familia y Mujer (UFAM) les pidieron que actuaran "con total normalidad hasta tener la cosa enfocada", ha explicado una de las denunciantes. Poco a poco le comentaron el caso a otras compañeras que comprobaron personalmente cómo el acusado tenía grabaciones de ellas.

Estas mujeres coinciden en que nunca vieron al acusado afectado por el consumo de alcohol y rechazan que se produjeran conflictos con los ciudadanos que acudían hasta la oficina. "En ningún caso le amenazaban, al revés iban sumisos porque querían un favor", ha explicado una de las víctimas.

El juicio finalizará este martes tras las declaraciones de los policías que investigaron el caso y los médicos forenses.