La Fiscalía acusa a seis jóvenes por el timo en la reventa de entradas de un cotillón de Nochevieja en Zaragoza

La Fiscalía pide cárcel para seis jóvenes que vendieron la misma entrada para un cotillón de Nochevieja en Zaragoza hasta 20 veces.
El fraude del “Macro Cotillón Project 2024” se realizó con códigos QR duplicados y pagos por Bizum, dejando a decenas de víctimas fuera del evento, con la misma entrada vendida hasta veinte veces.

La reventa falsa de entradas por redes y códigos QR vuelve a ocupar titulares. Y es que en una práctica cada vez más asidua en jóvenes y con una oferta de ocio tan variada y frenética, la reventa de tickets está a la orden del día. Pero ello no implica que sea una práctica ajena a los peligros, concretamente por las estafas. Delincuentes cada vez más jóvenes y acostumbrados a las tecnologías han encontrado un nicho de posibles víctimas en macro eventos como los de Espacio Zity en las Fiestas del Pilar. Pero esta semana un juez de Zaragoza ha anunciado la apertura de juicio oral contra seis jóvenes, de entre 18 y 20 años, por el presunto timo de las entradas del “Macro Cotillón Project 2024”, una fiesta de la pasada Nochevieja que dejó a decenas de chavales con el móvil en la mano y la puerta cerrada.

La Fiscalía les acusa de un delito continuado de estafa, falsificación de documento mercantil y hasta pertenencia a grupo criminal. Una situación que deja en muy mala posición para estos supuestos malhechores, ya que se enfrentan a una suma total de 24 años de cárcel, multas y devolver el dinero cobrado a las víctimas. Pero, ¿Cómo se gestó el desfalco a tantas personas?

UN MISMO CÓDIGO QR QUE SE LLEGÓ A CLONAR HASTA 20 VECES

Según el escrito acusatorio al que ha tenido acceso ARAGÓNPRESS, los encartados ofrecían entradas a través de WhatsApp en chats grupales como “compra venta zgz” y “Macro Cotillón Project 2024”, para la fiesta del 31 de diciembre en el espacio Hábitat Sella, en Villanueva de Gállego. En realidad, enviaba entradas con QR copiados o alterados de otros eventos; un mismo código llegó a circular múltiples veces (hasta veinte). Los pagos se solicitaban por Bizum a distintos números.

La investigación detalla transacciones de 50 y 60 euros, con ingresos de hasta 70 en la reventa entre particulares, citas en el centro de Zaragoza para entregar las entradas falsas en mano y el rastro de Bizum dirigido a cuentas vinculadas a varios de los acusados. El Ministerio Fiscal reclama que reintegren a los perjudicados importes que oscilan entre cincuenta y setenta euros por persona. La suma total de la estafa continuada asciende a 960 euros y 17 supuestos perjudicados.

El engaño se materializó, como no podía ser de otra manera, la última noche del año, cuando los compradores intentaron acceder al recinto del cotillón. Los lectores rechazaron los QR duplicados y muchos se quedaron fuera del recinto, con el cotillón ya en marcha y amargando la noche a más de uno.

LA CAUSA LLEGA TRAS MESES DE INVESTIGACIÓN DE LA GUARDIA CIVIL

Este caso llega a juicio tras meses de pesquisas. Como informó ARAGÓNPRESS en marzo, la Guardia Civil detuvo en un principio a dos jóvenes e investigó a otros cinco en la llamada operación “Chatan”, tras denunciar el gerente del local y la empresa de venta digital que se estaban clonando entradas. Los agentes cifraron entonces en 22 las víctimas detectadas y en torno a 1.000 euros la recaudación que el grupo se habría repartido, una cifra muy similar a la que maneja el Juzgado de Instrucción número 5 ahora, encargado del caso.

Las actuaciones recogidas hasta ahora se remitirán al Juzgado de lo Penal de Zaragoza que corresponda por turno, además de imponer a cada acusado una fianza de 1.000 euros para asegurar las responsabilidades pecuniarias. Los acusados, defendidos en su mayoría por los abogados Carmen Sánchez Herrero y Luis Ángel Marcén, mantendrán su presunción de inocencia hasta que haya una sentencia firme, tras la práctica del juicio oral, aún sin fecha.

La Fiscalía pide para cada uno de ellos cuatro años de prisión. Desglosando las penas por cada uno de los delitos, se piden dos años por estafa continuada, uno por falsificación de documento mercantil y otro por pertenencia a grupo criminal. Además, se pide para cada uno una multa de nueve meses a razón de 10 euros diarios.