La Policía Nacional ha ejecutado la expulsión del país de un hombre de nacionalidad colombiana, considerado un peligro para el orden y la seguridad pública, tras acumular un largo historial delictivo y establecerse recientemente en una vivienda ocupada de la zona de Las Harineras, en Huesca. El individuo, que se había desplazado desde Barcelona, contaba con diecisiete antecedentes por delitos como pertenencia a grupo criminal, lesiones, robo con fuerza o hurtos.
Según ha informado la Comisaría Provincial, el hombre fue detenido el pasado 22 de septiembre por la Policía Local de Huesca después de agredir a un compatriota con el que convivía en el inmueble ocupado. A raíz de esa detención, la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras inició las gestiones para trasladarlo al Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Barcelona, donde permaneció mientras se tramitaba la orden de expulsión.
UNA ORDEN EN MARCHA DESDE BARCELONA
El expediente de expulsión se había abierto meses antes en Barcelona, ciudad donde la Subdelegación del Gobierno decretó su salida obligatoria de España en agosto de este año, tras comprobar su reincidencia y su peligrosidad para la seguridad pública. Pese a la orden, el hombre se trasladó a Huesca y permaneció allí hasta su detención.
Finalmente, agentes de la Brigada de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional materializaron en las últimas horas su expulsión efectiva, en cumplimiento de la Ley de Extranjería. El cuerpo recuerda que la medida se adopta en casos en los que la permanencia del individuo supone una amenaza para la convivencia y la seguridad ciudadana.
