Los delincuentes y estafadores no parecen irse de vacaciones. Al contrario, muchos de ellos intensifican su actividad durante los meses estivales y aprovechan la desconexión de miles de españoles para intentar engañarles y ganar dinero a su costa. Es el caso de la conocida estafa del “hijo en apuros”, una estafa que este verano se ha reinventado con nuevas variantes para seguir sorprendiendo a las víctimas.
La Policía Nacional ha alertado de que en las últimas semanas se ha detectado un repunte de casos en plena época estival. El engaño mantiene la misma base, es decir, un supuesto hijo, hija o familiar cercano contacta por WhatsApp o SMS alegando haber perdido el móvil o tenerlo roto, y pide ayuda económica inmediata para solventar un problema urgente. En su versión veraniega, los mensajes juegan con excusas como viajes, desplazamientos imprevistos o la necesidad de dinero para pagar billetes de transporte, alojamientos o actividades relacionadas con las vacaciones.
Aunque la nueva modalidad sobre la que ha alertado la Policía es que el teléfono se ha caído al agua de la piscina o el mar y ha dejado de funcionar. “'Papá, se me ha mojado mi teléfono y ahora no me enciende, mándame un WhatsApp cuando puedas”, es la frase que más se repite en este tipo de vacaciones durante el periodo vacacional.
UNA ESTAFA QUE NO DESCANSA
El método, según explican los investigadores desde que este tipo de estafa se popularizó hace ya más de dos años, explota la preocupación y el nerviosismo de los padres al recibir un mensaje supuestamente de sus hijos. En la mayoría de casos, se solicita una transferencia bancaria urgente, y una vez realizado el pago resulta prácticamente imposible recuperar el dinero. La recomendación policial es clara: no contestar a mensajes de números desconocidos, verificar siempre con el familiar a través de llamadas directas y desconfiar de cualquier urgencia económica recibida por mensajería.
En Aragón, esta estafa ya ha dejado víctimas en los últimos meses. Una de las más recientes se produjo en Jaca, donde en junio una mujer perdió casi 5.000 euros tras recibir varios mensajes de este tipo. La Guardia Civil detuvo al presunto autor en Castellón, confirmando que operaba como parte de un entramado criminal especializado en este tipo de timos digitales.
CÓMO PROTEGERSE
Desde la Policía Nacional insisten en que la mejor herramienta contra la estafa del “hijo en apuros” es la prevención. Revisar la dirección de correo o el número desde el que llega el mensaje, no facilitar datos personales ni bancarios y desconfiar de las prisas y la presión emocional que suelen incluir estos mensajes son pasos básicos para evitar ser víctima. También es fundamental denunciar de inmediato cualquier intento de estafa, incluso si no se ha llegado a efectuar el pago, ya que esa información ayuda a los investigadores a seguir el rastro de las bandas que operan a nivel nacional.
La advertencia llega justo cuando miles de aragoneses y españoles planifican sus viajes por el puente de agosto y las vacaciones de verano. Un contexto ideal para los estafadores, que aprovechan el relax, los desplazamientos y la menor atención al móvil para intentar colar un engaño que, pese a ser conocido, sigue sumando víctimas cada mes.


