Entra a robar una cámara de fotos en una casa de Zaragoza mientras el dueño dormía
El robo de madrugada en una vivienda de Zaragoza mientras su dueño dormía, el posterior uso de una de las tarjetas bancarias sustraídas para hacer pequeñas compras por la ciudad y la venta, apenas un día después, de uno de los objetivos fotográficos robados en un establecimiento de segunda mano han llegado esta semana a juicio en la Ciudad de la Justicia.
Los hechos se remontan a la madrugada del 26 de junio de 2025, cuando la víctima denunció que alguien había entrado en su piso de la calle Hermanos Ibarra mientras él dormía. Según el atestado, el ladrón accedió por la terraza interior, entró en el salón de forma sigilosa y salió poco después con diverso material fotográfico, documentos personales y tarjetas bancarias. Entre lo sustraído figuraban una cámara Nikon, varios objetivos, una tarjeta de memoria, una mochila y documentación personal. El perjudicado relató además que, poco después, detectó varios pagos con una de sus tarjetas en El Copetín, Pastelería Blan, Aijun Jin y el bar Valparaíso.
La investigación policial en manos del Grupo de Delincuencia Organizada cobró fuerza gracias a las cámaras de seguridad. Las del interior de la vivienda captaron a un joven entrando por la terraza y rebuscando entre los objetos del salón, mientras que las de dos de los bares reflejaron, según la Policía, a esa misma persona utilizando la tarjeta sustraída poco después del robo. Finalmente, desde la Jefatura Superior de Policía de Aragón acabaron identificando al principal acusado como Saif E. E. C., al que atribuyó tanto el robo con fuerza en casa habitada como el uso fraudulento de la tarjeta. Durante la instrucción llegó a constar también que el principal acusado acumulaba numerosos antecedentes policiales por otros hechos.
La otra pata del caso apareció al día siguiente. El 27 de junio de 2025, uno de los objetivos robados, un Nikon Z MC, fue vendido por 270 euros en el Cash Converters de la avenida de Valencia. La Policía situó como vendedor a J. S., cuya identificación quedó reflejada en el contrato de compraventa del establecimiento. La Fiscalía sostenía en su escrito de acusación que actuó “con conocimiento de los hechos anteriores” y por ello le atribuía un delito de receptación. Este último, defendido por los abogados Carmen Sánchez Herrero y Luis Ángel Marcén, ha alcanzado una conformidad con las partes esta semana mediante la cual ha reducido su condena a seis meses de cárcel por un delito de receptación y el pago de 270 euros de multa.
Distinta suerte ha corrido el otro acusado, para el que sí se ha celebrado juicio. Según ha podido saber ARAGÓNPRESS, a la acusación inicial por el robo se ha sumado también la estafa por el uso de la tarjeta bancaria, de modo que la petición de pena asciende ahora a cuatro años y seis meses de prisión. La versión mantenida por este acusado es que “no entró en la vivienda y que la tarjeta la encontró después en plaza España”, marchándose con ella de compras por distintos establecimientos.
En cuanto al botín, la causa recoge que los objetos sustraídos fueron indemnizados al denunciante por importe total que asciende hasta los 4.644,57 euros. En la pericial judicial, el material robado quedó tasado en 3.112,81 euros, incluyendo la cámara, el objetivo posteriormente vendido, la tarjeta de memoria, la mochila y la documentación.