Un enjambre de abejas aparece en la persiana de un piso del centro de Zaragoza y moviliza a los Bomberos

El aviso se ha recibido sobre las 18.45 horas después de que un vecino, alérgico a las picaduras, alertara de la presencia de cientos de estos insectos

Los Bomberos de Zaragoza han intervenido este viernes por la tarde para retirar un enjambre de abejas que se estaba instalando en el cajón de la persiana de una ventana situada en el cuarto piso del número 17 de la calle Casto Méndez Núñez, en pleno centro de la capital aragonesa. El aviso se ha recibido sobre las 18.45 horas después de que un vecino, alérgico a las picaduras, alertara de la presencia de cientos de insectos entrando y saliendo de la vivienda.

Según han explicado los propios Bomberos, se trata de una especie de abejas itinerantes que durante la primavera y el verano suelen desplazarse en enjambres en busca de un lugar adecuado para asentarse. En apenas dos días pueden instalarse entre una ventana y el cajón de una persiana, donde comienzan a construir una colmena si encuentran las condiciones adecuadas. En este caso, habían elegido precisamente ese espacio para refugiarse y comenzar a organizarse.

La intervención presentaba además una circunstancia particular. Según ha podido saber ARAGÓN DIGITAL, los propietarios de la vivienda no se encontraban en casa, ya que ambos permanecen ingresados en el hospital, por lo que desconocían que tenían nuevas inquilinas instalándose en su domicilio. Los efectivos especializados localizaron el panal y lo introdujeron en una caja diseñada para este tipo de actuaciones, asegurándose de que la reina quedara en su interior.

Una vez atrapada la reina, el resto de las abejas comienza a agruparse a su alrededor guiándose mediante señales y zumbidos. Coincidiendo con la bajada de las temperaturas y la llegada de la noche, el enjambre suele concentrarse junto a ella hasta introducirse en la caja. Por este motivo, los Bomberos tienen previsto regresar horas después para retirar definitivamente la colmena y trasladarla a apicultores especializados, que se encargarán de reubicarla en un entorno adecuado. Este tipo de intervenciones son relativamente habituales durante los meses más cálidos y cuentan incluso con efectivos especializados dentro del cuerpo.