Un empresario de Zaragoza es acusado de estafa por no pagar 66.000 tazas compradas a una empresa china
Un empresario de Zaragoza que llegó a comprar 66.000 tazas a la sucursal de una empresa china en 2017 es acusado de estafa al no pagar ni un solo céntimo y desaparecer durante más de tres años. Los hechos, juzgados esta semana en la Audiencia Provincial de Zaragoza, han sentado en el banquillo a Luis Javier. A. G., a quien se le acusa de no pagar hasta 45.000 euros al proveedor y representante de la empresa asiática en la capital aragonesa, que pide tres años de cárcel y el pago total del pedido.
Los hechos se remontan a marzo de 2017, cuando tras unos meses de negociación, Luis Javier A. G. y Felipe B. P. llegaron a un acuerdo para la compra de un gran encargo de tazas por valor de 45.000 euros. El pedido se recibió el 7 de abril y el comprador prometió un pago a 60 días, aunque más tarde se descubriría que en la cuenta bancaria de la empresa del acusado apenas había 5.000 euros el día que se recibieron las tazas. “No tenía intención de pagarlas desde el principio”, ha asegurado la fiscal ante el Tribunal de la Sección Sexta presidido por Francisco Picazo.
“Había otra cuenta de crédito del banco en la que había 40.000 euros”, se ha excusado el acusado durante la vista oral del juicio, Luis Javier. A. G., quien fuera propietario de una nave de alrededor de 300 metros en un polígono de Zaragoza, a la cual se ha referido como un “pequeño negocio”. “Siempre mostraba una imagen de solvencia, de negocio robusto”, ha señalado por otro lado Felipe B. P., representante de la empresa china con sede en Hong Kong y quien además de denunciar los hechos, ha declarado en calidad de testigo.
“ME QUEDÉ SIN NADA, LA SEGURIDAD SOCIAL ME LO EMBARGÓ TODO”
“A principios de 2018 me quedé sin nada, sin dinero patrimonial, solo con un poco de liquidez, antes de que el banco me lo embargara todo”, ha subrayado el acusado, que también ha llegado a decir que la Seguridad Social “se lo llevó todo, incluso todo el stock que quedaba en la nave de la empresa”, en la cual quedaban entre 800 y 1.000 tazas del pedido en cuestión. El abogado a cargo de la defensa, Javier Rubio, ha pedido la absolución para su cliente, además de alegar que se trata de un asunto “que se debería haber resuelto por la vía civil”.
En septiembre de 2017 aún no se había recibido ningún pago por las tazas, las cuales “fueron vendidas en los primeros 50 días desde su compra en abril” y cuyo precio a terceros podría haber oscilado entre 1,37 y 9 euros. El denunciante, Felipe B. P. ha alegado “que después de meses intentando contactar con el acusado en vano”, éste le dio unos pagarés previstos a cobrar en los meses de octubre, noviembre y diciembre. “Cuando el primer pagarés fue devuelto, nunca más pude contactar con él”, ha declarado el representante de la empresa suministradora de tazas, quien no supo nada más de él hasta 2021.
EL EMPRESARIO DE ZARAGOZA SE ENFRENTA A TRES AÑOS DE CÁRCEL
El abogado de la acusación particular, Enrique Puértolas, considera que Luis Javier A. G. hizo el pedido de 66.000 tazas sabiendo que nunca iba a pagarlo, y cree que, además del engaño, se ha cometido un doble lucro por parte del acusado. “¿Dónde está el dinero de las 66.000 tazas que se han vendido?”, ha expuesto Puértolas ante los magistrados de la Sección Sexta. El acusado no ha sabido aclarar dónde fue a parar ese dinero.
Para más inri, el acusado intentó hacer un nuevo pedido a la misma empresa china cuando trabajaba en una empresa de Gerona y su negocio en Zaragoza ya no existía al haber sido embargada. Volvieron a remitirle a Felipe B. P., que ya conocía sus artimañas. “Llegué a coincidir con él en una feria de Berlín intentando convencer a mis jefes de que era un buen cliente, con un trabajado stand expositivo con varias de las tazas, ya decoradas, que yo mismo le vendí”, ha aseverado el denunciante.
La fiscalía y la acusación particular piden para el acusado tres años de cárcel, además de una responsabilidad civil de 45.000 euros, valor del pedido de las 66.000 tazas que Felipe B. P. entregó a Luis Javier A. G. y nunca se llegaron a pagar, hace ya más de siete años.