“Se emocionaban al ver que veníamos de tan lejos”: el recuerdo de un Guardia Civil de Zaragoza en la dana

El capitán Bruno del Busto, uno de los 88 agentes de la Guardia Civil de Zaragoza condecorados con la Medalla de Aragón, relata su experiencia en municipios como Catarroja o Picaña durante la emergencia por las inundaciones en Valencia

“A veces solo necesitaban un abrazo”, ha resumido el capitán Bruno del Busto Blasco, jefe interino de la USECIC de Zaragoza, sobre el impacto humano que dejó la dana en Valencia hace ya más de un año. Lo ha contado este jueves, como uno de los 88 agentes de la Guardia Civil condecorados con la Medalla de Aragón por su intervención en labores de emergencia tras las inundaciones que golpearon la Comunidad Valenciana y cuya unidad fue enviada a la zona cero de la tragedia, en localidades como Catarroja o Picaña.

La ceremonia se ha celebrado a las 9.00 horas, con puntualidad británica y bajo una niebla densa que ha envuelto la recién estrenada Comandancia de la Guardia Civil de Zaragoza, en Valdespartera. Allí se han entregado miniaturas “singularizadas” de la distinción a los efectivos que participaron en el operativo, en muchos casos se prolongó durante un mes, en un acto de marcado carácter institucional.

DESDE RETIRAR VEHÍCULOS HASTA LLEVAS A PERSONAS A CENTROS SANITARIOS

El jefe interino de la USECIC de Zaragoza ha explicado a ARAGÓNPRESS que su unidad se integró en una agrupación junto con el ARS (Agrupación de Reserva y Seguridad) y que el trabajo se organizaba en turnos de 12 horas, mañanas y noches. “De mañana normalmente nos centrábamos más en lo que son trabajos de protección civil, en ayudar a la población”, ha relatado, enumerando un día a día tan básico como urgente. Sus labores pasaban por arrancar vehículos anegados hasta abrir puertas con ariete o desplazar a personas a centros sanitarios cuando los recursos ordinarios no podían llegar.

Agentes condecorados de la USECIC de la Comandancia de Zaragoza que acudieron a pueblos como Picaña o Catarroja.
Agentes condecorados de la USECIC de la Comandancia de Zaragoza que acudieron a pueblos afectados por la dana.

“Una cosa tan básica como ir al médico resultaba imposible dada la situación”, ha asegurado este guardia civil, quien ha explicado también cómo una mujer se puso de parto y tuvo que ser conducida de urgencia en un vehículo del Instituto Armado dada la inexistencia de vehículos particulares en la zona. “Nunca había vivido algo parecido a nivel profesional como esta tragedia”, ha aseverado el agente del Busto.

Por la noche, cuando ya no había luz, el foco de ayuda cambiaba. “Nos centrábamos más en la seguridad ciudadana, en prevenir robos o detener a gente que ha cometido delitos”, ha añadido del Busto. Según su experiencia, el despliegue comenzó en torno al 26 de noviembre de 2024 y se prolongó durante casi 30 días, recorriendo varios municipios del entorno del barranco del Poyo: “Empezamos en Picaña… pero estuvimos en Catarroja, en Ribarroja, en Albal, en muchísimos pueblos”.

“A VECES LLEGABAN Y SE ECHABAN A LLORAR, SOLO QUERÍAN CONSUELO”

Lo que más le marcó no ha sido una imagen concreta, sino una reacción repetida. “Gente igual mayor llegaba y rompían a llorar”, ha recordado el guardia civil. Lloraban por la desesperación, pero también por el agradecimiento. “Había gente que se emocionaba al saber que veníamos de tan lejos”, ha dicho, citando el relevo entre unidades de distintos puntos de España, desde Zaragoza, Navarra, Teruel, Huesca o Pontevedra.

En el acto, el general jefe de la Guardia Civil en Aragón, Antonio Orantos Míguez, ha agradecido la distinción y ha trasladado a los agentes un mensaje directo. “Para mí, un orgullo y un privilegio y una satisfacción de tenerlos a mis órdenes”, ha dicho el nuevo jefe. El consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, ha pedido disculpas “por haber tardado un año” en hacer extensivo el reconocimiento y ha subrayado que la medalla de Aragón es “el mayor reconocimiento” que puede otorgar la Comunidad: “Que la tengáis vosotros hace que esa lista sea mucho más honrosa”.

Por su parte, el delegado del Gobierno, Fernando Beltrán, ha descrito la actuación del cuerpo como “una referencia constante de seguridad, apoyo y esperanza” y ha pedido un recuerdo “especial” para “los dos guardias civiles fallecidos en Paiporta” a consecuencia directa del episodio. En la lectura institucional se ha detallado que, desde el 3 de noviembre de 2024, la Guardia Civil de Aragón desplegó 241 efectivos de distintas especialidades.

El acto ha concluido con varios momentos solemnes, como el homenaje a quienes dieron su vida por España, el recuerdo a las víctimas de la dana y una ofrenda floral en el monolito de la Comandancia. Fuera, la niebla seguía cerrada. Dentro, el mensaje que más se repetía no llevaba galones. En aquella emergencia, como ha resumido del Busto, “a veces” lo más importante fue estar, escuchar… y abrazar.

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