Dos muertes en El Gancho y ningún testigo presencial: “Un lugar inhabitable frecuentado por yonkis”
Un “asunto complejo” es el que se dirime esta semana en la Audiencia Provincial de Zaragoza sobre la muerte de un hombre y una mujer en un piso semiabandonado de la calle Boggiero, en el problemático barrio de El Gancho. Los decesos se produjeron con apenas mes y medio de diferencia en 2024, y aunque la Policía Nacional no había detenido a nadie tras el primer fallecimiento, José Miguel O. C. fue arrestado cuando apareció el segundo cadáver, correspondiente a una mujer extranjera. Desde entonces, el único acusado permanece en prisión provisional hasta que un jurado popular decida su destino. Aunque no hubo testigos directos en ninguno de los dos casos, las acusaciones piden hasta 45 años de cárcel por doble asesinato. La defensa, por el contrario, cree que no existe fundamento probatorio y apunta a demostrar la inocencia del acusado, alias “Josemi”.
Este lunes se ha constituido el Tribunal del Jurado con once ciudadanos de a pie (nueve titulares y dos suplentes), presidido por el magistrado José Ignacio Martínez Esteban. La primera sesión ha continuado con la presentación de las partes, entre ellas el Ministerio Fiscal, la única acusación particular en este procedimiento (que representa a la viuda del primer finado, Abdelmalek E. H., de 39 años) y la defensa del acusado, en manos de la abogada Carmen Sánchez Herrero. También se han escuchado las grabaciones de dos testigos que estuvieron presentes durante la primera de las muertes, producida el 13 de marzo del año pasado.
LA DEFENSA HABLA DE “MENDIGOS” Y DE FALTA DE MÓVIL
“No hay ningún motivo para que mi cliente matara a esas dos personas; él es un mendigo y lo único que hizo fue pedir ayuda”, ha aseverado la letrada defensora en un adelanto de la estrategia de absolución que interesará. Por su parte, la Fiscalía considera que no se trató de “muertes accidentales” y sostiene su acusación en que “el acusado era el único que tenía acceso al inmueble” donde tuvieron lugar ambos decesos, en los que aprecia “un patrón común”. “En ambos casos, fue el acusado quien avisó a los servicios de emergencia y las dos veces sacó los cuerpos fuera del edificio”, ha mantenido el representante del Ministerio Público.
El lugar donde se produjeron las muertes, el número 152 de la calle Boggiero, es el motivo por el que ambas se juzgan en un solo procedimiento. “Todos sabemos lo que es El Gancho”, ha manifestado la abogada defensora antes de explicar que “el acusado conocía a las víctimas porque pedían en el Alcampo de César Augusto”. Carmen Sánchez ha afirmado que ella misma se pasó ayer por el inmueble y observó cómo se trata de “un lugar inhabitable, con botellas, colillas, animales, un punto de paso para personas drogodependientes, sin que el acusado fuera el único que tuviera acceso al edificio”.
UN INMUEBLE RUINOSO Y FRECUENTADO POR TERCEROS
El inmueble, a medio construir, sin luz ni agua, estaba cerrado por un candado cuya llave tenía el imputado. “Se trata de un candado muy simple que se puede abrir con un clip en cinco minutos”, ha esgrimido la defensa, además de añadir que su representado “no vive allí”, pero que “estuvo en el lugar y momento equivocados”. “El trajín que hay allí de yonkis es inimaginable”, ha subrayado la letrada defensora.
Para poder plasmar una reconstrucción de los hechos, o al menos intentarlo, se han reproducido en sala las declaraciones de dos testigos tomadas durante la fase de instrucción. Al tratarse de personas sin domicilio conocido, no ha sido posible localizarlos para testificar este lunes. Según esas declaraciones, ambos hombres aseguraron haber estado la noche del 11 al 12 de marzo de 2024 con la primera víctima (alias “El francés”), con el ahora acusado y con una mujer que podría ser la segunda fallecida, Mariana V. N., de 40 años.
“Echamos unas cervezas y algún porro y cocaína en el segundo piso”, coincidieron los testigos, quienes, debido a su vida itinerante, solo permanecieron un mes en Zaragoza. Ambos afirmaron que, dos días después de ese encuentro, se encontraron al acusado, quien les dijo que “El francés” se había caído al patio de luces. “Después de tres días fuimos a ver cómo estaba el chaval y al verle pensamos que era grave: ni se movía, solo se quejaba, y se había meado encima”, relataron. Según su versión, “El francés” se cayó desde una segunda altura por una pasarela que conecta dos bloques “y en la que no hay elementos de seguridad”. “No había sangre, pero no podía moverse, y llamamos de inmediato a la ambulancia”, afirmaron ante el Juzgado de Instrucción.
“No vi mal rollo entre el que luego se murió y el acusado, pero lo que me pregunto es cómo, sabiendo que se había caído, Josemi no llamó antes a la ambulancia”, llegó a decir uno de los testigos. Poco después de la llegada de los servicios de emergencia, solo se pudo certificar el fallecimiento de Abdelmalek E. H., alias “El francés”, por la rotura del cuello, “sin aparentes signos de caída”, según explicarán esta semana los forenses ante los miembros del jurado.
La muerte de Mariana V. N. se produjo 51 días después, el 3 de mayo de 2024, y por ella el Ministerio Fiscal también acusa a José Miguel O. C., que este lunes ha verbalizado “considerarse inocente”, aunque su declaración (en caso de que la realice) no se espera hasta este jueves.