Detenidos el director y cuatro empleados del centro de menores de Ateca por tortura y agresiones sexuales a los menores y otros delitos

Los menores vivían episodios de vejaciones, aislamiento y agresiones

El director del centro es uno de los detenidos en una  investigación que arrancó con la denuncia de la madre de un menor al que habrían sometido a tratos degradantes y vejatorios, provocado lesiones y aislado

El director del Centro de Menores de Ateca y cuatro empleados más han sido detenidos por delitos de lesiones, tortura, agresión sexual y contra la integridad moral de los menores internos, así como por otros delitos de pertenencia a grupo criminal y de corrupción.  Así lo ha confirmado la Guardia Civil de Zaragoza que, a través de el área de los delitos contra las personas de la Unidad Orgánica de Policía Judicial, ha llevado a cabo una investigación que ha permitido detener a los implicados.

La investigación se inició como consecuencia de varias denuncias interpuestas en dependencias de Policía Nacional de Zaragoza, por parte de la progenitora de un menor que se encuentra interno en el Centro de Atención de Menores, ubicado en la localidad de Ateca, en las que exponía unas supuestas lesiones hacia su hijo por parte de los educadores del Centro.

Los especialistas de Policía Judicial de la Guardia Civil de Zaragoza, nada más conocer estos hechos, iniciaron de inmediato una investigación para verificar los hechos denunciados durante la que se han realizado multitud de gestiones y tomado manifestaciones a varios empleados del Centro, así como a la supuesta víctima. Como resultado de la información obtenida en la citada investigación se pudo determinar que los educadores, con el conocimiento del director del Centro, habrían estado llevando a cabo una serie de acciones hacia el menor en cuestión que no se ajustarían al protocolo de trato hacia los internos y que podrían incurrir en hechos delictivos.

Las actuaciones se basarían en episodios de aislamiento, tratos degradantes y vejatorios, así como lesiones producidas por determinados educadores que le habrían golpeado en el interior de una habitación, a la que habrían tapado la ventada de la puerta previamente y cerrado la misma con llave, antes de efectuarse tales agresiones.

Además, se constató cómo al menor se le habrían realizado contenciones (inmovilizaciones físicas) que no habrían sido registradas, tal como indica la normativa de actuación en estos centros de menores, y que de las mismas tenía conocimiento el responsable del centro, el cual habría indicado que las mismas no fuesen registradas.

Todos los hechos relatados que habría sufrido el menor, que se intensificaron desde finales del mes de junio, habrían provocado en él una inseguridad de estancia en el centro, así como un sentimiento de temor por su vida. Una situación que finalmente comunicó a una de las trabajadoras y que fue puesta en conocimiento por esta persona al director del centro de menores el cual, no observó que el procedimiento que se efectuaba con el menor fuese contrario al protocolo de actuación con los internos.

EL DIRECTOR SOLICITABA INFORMES FALSOS SOBRE LA INEXISTENCIA DE LESIONES

Igualmente, los investigadores lograron determinar que el responsable del centro, en una ocasión, solicitó a un empleado sanitario que realizase un informe que mostrase que el menor no presentaba ningún tipo de lesión. Petición a la que dicho trabajador se negó en rotundidad a emitir un informe falso.

Durante la operación los investigadores determinaron la existencia de más víctimas internas en dicho centro, obteniendo indicios sobre hechos delictivos relativos a agresión sexual, así como de corrupción de menores, llevados a cabo por varios educadores, durante los últimos meses.

Ante los indicios obtenidos por especialistas de Policía Judicial, que evidenciaban los hechos delictivos descritos anteriormente, llevados a cabo por parte de cuatro trabajadores del Centro de Atención de Menores y del actual director del mismo, durante la mañana de ayer 1 de agosto, la Guardia Civil procedió a la detención de estas cinco personas. Se les imputan supuestos delitos de lesiones, torturas, contra la integridad moral, agresión sexual, corrupción de menores y pertenencia a grupo criminal. Han quedado a disposición judicial en la mañana de hoy.

LA DGA TRABAJA EN LA PROTECCIÓN DE LOS MENORES

Por su parte, la DGA y el Instituto Aragonés de Servicios Sociales se pronunciaron ayer respecto a lo ocurrido alegando que "la principal preocupación del IASS es garantizar el bienestar y la seguridad de los menores que permanecen en este centro" y que, por ello, están trabajando con la entidad gestora desde la Subdirección de Protección a la Infancia y Tutela y la Dirección Provincial del IASS en Zaragoza.

"Tanto el IASS como el Gobierno de Aragón están a disposición de cualquier instancia o institución que pueda requerir de su colaboración en las investigaciones en curso. Reiteramos la importancia de respetar y preservar el interés superior de todos los menores implicados", relataron.

Asimismo recordaron que el centro de Ateca es concertado y ofrece un programa especializado de apoyo intensivo a menores -preferentemente hasta 17 años- que presentan conductas disruptivas recurrentes y con nulo o escaso apoyo familiar. Por tanto están dentro de este recurso por autorización judicial y debido a un trastorno de conducta grave diagnosticado ante el que un juez estima que no puede permanecer en su entorno primario, con su familia.