Detenido en un Bingo de Zaragoza tras reclamar un premio de 2.000 euros que en realidad era de 80
Una discusión aparentemente trivial por un premio de bingo terminó con la intervención de la Policía Nacional y la detención de un hombre en el barrio de Delicias. Los hechos ocurrieron en la tarde del pasado miércoles en el conocido Bingo de la plaza Roma de Zaragoza, donde un cliente comenzó a generar problemas al considerar que había ganado una cantidad muy superior a la que realmente le correspondía, en concreto 80 euros frente a los 2.000 que reclamaba.
Según consta en el atestado policial al que ha tenido acceso ARAGÓN DIGITAL, los agentes del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) fueron comisionados por la sala del 091 tras recibir un aviso del propio establecimiento. El responsable del bingo explicó a los policías que un cliente, de origen rumano, se encontraba en un elevado estado de embriaguez, gritando y causando molestias al resto de clientes tras haber jugado en una de las máquinas del local.
El hombre sostenía que había ganado un premio de hasta 2.000 euros, aunque desde el establecimiento le indicaron que la máquina únicamente le había otorgado 80 euros, circunstancia que no aceptó. Según el responsable del local, el cliente comenzó a mostrarse cada vez más agresivo, reclamando una cantidad mayor y elevando el tono de la discusión hasta el punto de que se solicitó la presencia policial.
Cuando los agentes llegaron al lugar, el varón se dirigió hacia ellos muy nervioso y realizando aspavientos, increpándoles con frases como “¿Qué hacéis aquí? Os voy a grabar porque no tenéis derecho a estar aquí. Si no sabéis hacer vuestro trabajo, a mí no me vais a tocar”. Los policías trataron de calmar la situación y explicarle el procedimiento para formular cualquier reclamación, pero el hombre continuó con una actitud alterada.
Ante su comportamiento violento y tras negarse a abandonar el establecimiento pese a las reiteradas indicaciones de los agentes, el individuo comenzó a empujar a los policías e invadir el espacio de seguridad, motivo por el que finalmente fue reducido y detenido por un presunto delito de resistencia y desobediencia a la autoridad. El arrestado, V. I. D., fue trasladado posteriormente a dependencias policiales y, asistido por los abogados Carmen Sánchez Herrero y Luis Ángel Marcén, pasó a disposición del Juzgado de Instrucción número 9 de Zaragoza, quedando en libertad tras acogerse a su derecho a no declarar.